Hábitos Saludables de Vida

¿Somos conscientes de la importancia que tiene llevar una vida ordenada? Podemos lograrlo con una rutina de hábitos saludables en nuestro día a día. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda llevar un estilo de vida saludable para mantener una salud fuerte y estable.

A lo largo del día realizamos un montón de actividades que nos salen solas. Las realizamos casi de manera automática sin darnos cuenta. Estas acciones que pueden ir desde lavarnos la cara hasta dormir en una determinada postura en la cama, son más relevantes de lo que nos pensamos en el presente y el futuro de nuestra salud.

Existen diferentes tipos de hábitos saludables, que se complementan unos a otros. La clave está en conseguir un equilibrio entre todos ellos. Tenemos que ir paso a paso para ir asimilando este nuevo estilo de vida saludable. Podemos distinguir como principales hábitos de vida sana los siguientes:

 

Cabe destacar que estar sano no es simplemente tener un buen cuerpo, ser un buen deportista o caminar a menudo. Llevar una vida sana conlleva una serie de factores y de hábitos saludables que debemos de cumplir. Nuestro cuerpo y nuestra mente deben estar frescos y sanos. Ha de ser así para superar todas las problemáticas que nos van surgiendo a lo largo de nuestra vida .

Cada acción de nuestra mente o nuestro cuerpo, por insignificante que nos parezca, tiene una repercusión en los mismos. De nosotros depende que dicha repercusión sea positiva o sea negativa.

Vas a descubrir los hábitos saludables más aconsejables y eficientes de cara a que tengas una vida plena llena de satisfacción. Si te sientes bien por dentro, lo vas a expresar por fuera y probablemente vas a ser más feliz contigo y con el mundo que te rodea.

Vida Sana - Hábitos Saludables de Vida

¿Qué son los hábitos saludables de vida?

La palabra “hábito” según el diccionario de la RAE de define de la siguiente forma: “Modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”. Dicho de otra forma más convencional, se refiere a todo tipo de acciones que llevamos a cabo por costumbre y sin pensar.  Si lo trasladamos al mundo de la salud y el bienestar, podemos afirmar que un hábito saludable es un acto que tiene continuidad a lo largo del tiempo y que el mero hecho de realizarlo asiduamente es beneficioso para la salud del que lo practica y muy probablemente influya positivamente en el resto de la sociedad que le rodea.

Un estilo de vida saludable, en todos los ámbitos que abarca, no es difícil de conseguir siempre y cuando nos concienciemos de que solo tiene beneficios. Cambiar la mentalidad y dejar el miedo al cambio a un lado, es algo indispensable para llevar a cabo un programa de vida sana. Estos hábitos, una vez asimilados, apenas vamos a tener dificultad para cumplirlos. Llegados a ese momento podemos decir que hemos conseguido interiorizar el estilo de vida que mejores resultados nos va a aportar a nuestra salud.

Los hábitos saludables de vida están clasificados en varias categorías en función de la parte de nuestro cuerpo que se vea implicada.

¿Cómo desarrollar hábitos preventivos saludables?

Siempre te diré que la prevención es el factor clave para tener una buena salud. Los hábitos saludables son uno de los mejores métodos de prevención de enfermedades. Para desarrollar estos hábitos preventivos, primero tienes que conocerlos. Una vez que asimiles la información, empezará la práctica. Por suerte, en esta web dispones de todo lo que necesitas. Solo tienes que tener paciencia y constancia. El aprendizaje lleva un ritmo, pero tú lo vas a conseguir. No te impacientes si ves que te cuesta al principio. Los comienzos no son fáciles. Si en estos momentos no llevas un estilo de vida saludable, no pasa nada. Desde aquí vamos a cambiarlo por completo. Nunca es tarde para empezar a hacer algo bueno.

Luchar contra las enfermedades no es tarea fácil. Por eso, vamos a intentar prevenirlas. Gracias a los hábitos saludables de vida vamos a reducir su aparición. La fase del proceso será la siguiente:

  1. Conocimiento de los hábitos saludables que existen.
  2. Puesta en práctica de dichos hábitos.
  3. Conservación de estos comportamientos en tu vida.

Son básicamente tres pasos los que debes seguir. El tiempo de cada uno variará en función de cada persona. Lo importante es que empieces cuanto antes. Te aseguro que no es imposible. Por muy difícil que lo veas, si quieres lo vas a conseguir. ¿Comenzamos?

¿Qué hábitos saludables debemos practicar?

Actividad física

Es uno de los principales hábitos saludables que debemos de tener en cuenta a la hora de mejorar nuestra calidad de vida. Una práctica regular de actividad física conlleva implícita un montón de beneficios para nuestra salud (siempre que se realice de manera controlada y adecuada para nuestra fisionomía, edad, altura, peso).

Tenemos que tener un programa específico y personalizado antes de realizar cualquier actividad. Dicho programa variará en función de nuestras características personales y no podrá ser el mismo para una persona que esté comenzando a hacer deporte, que para una que lleve años y años practicándolo de manera asidua, que para una persona de 20 años con una complexión atlética o para una de 55 años con una musculatura poco desarrollada o atrofiada por el exceso de sedentarismo. Lo principal es usar el sentido común y si no se tienen conocimientos sobre cómo actuar, ponerse en manos de un especialista debidamente cualificado que nos vaya marcando las pautas a seguir.

Programación de la actividad física en función de la persona. Ejemplo práctico

Recuerda que el nivel de intensidad que debes emplear en estas actividades tiene que partir de una zona baja e ir ascendiendo de manera gradual a medida que pasan los días de práctica. Por poner un ejemplo claro, no puedes empezar nadando 20 largos de una piscina de 25 metros de longitud si llevas sin realizar natación varios años. Lo más probable es que si realizas la actividad sin control sufras lesiones en la musculatura o huesos e incluso una parada cardio-respiratoria que nos provoque la muerte por no estar nuestro cuerpo preparado para un nivel de intensidad tan alto. Sí, es fuerte, pero es la verdad.

Debemos preveer también factores externos como pueden ser el parte meteorológico para ese día, el estado del terreno sobre el que vamos a realizar nuestra actividad, la indumentaria que necesitaremos para realizarlo cómodamente y también la hidratación antes, durante y después de nuestra práctica deportiva.

Descanso

Un buen descanso es igual de importante que la práctica de actividades que conlleven movimiento del cuerpo. Esto es así ya que durante el descanso nuestro cuerpo y nuestra mente aprovechan para recuperarse de todo el ajetreo que ha sufrido a lo largo del día.

Si queremos que nuestro descanso sea saludable para nuestro organismo, debemos seguir unas pautas concretas. Una vez que hayas comenzado a ponerlas en práctica, notarás al levantarte de la cama por la mañana que tienes más energía y tu estado de ánimo es mejor para afrontar los retos que se te plantean a diario.

La relajación del cuerpo y de la mente suele ser algo que tendemos a olvidar o a no llevarlo a cabo de la mejor forma posible y es por ello que, gracias a todos los consejos que hemos mencionado anteriormente, vamos a dormir bien y a resetearnos día a día para tener las pilas bien cargadas siempre y cuando cumplamos con nuestros hábitos de descanso correctos.

Alimentación

La nutrición de nuestro cuerpo es algo imprescindible para gozar de una buena salud. Para conseguir una alimentación equilibrada, necesitamos introducir en nuestro menú diario una serie de comidas saludables. No estamos hablando de realizar una dieta de esas que apenas te dejan comer nada y se pasa mucho hambre, lo que queremos conseguir es una alimentación sana a base de equilibrar las ingestas de alimentos y su proporción en nuestras comidas a lo largo del mes.

¿Cómo crear hábitos alimenticios saludables?

Para crear hábitos alimenticios saludables tienes que empezar por tener una mentalidad abierta. Conociendo la gran variedad de productos que te pueden vender en los supermercados, tienes que ser capaz de distinguir cuáles son buenos para una dieta equilibrada y variada y cuáles no lo son. Necesitarás planificar las comidas del mes o de la semana y organizarte la compra en función de ello. Si no sabes hacerlo por ti mismo, puedes acudir a un experto para que te ayude. Una vez que tengas planificado toda la alimentación del período de tiempo que elijas (semana, mes,…), acude a la compra. Verás la cantidad de dinero que ahorras llevándolo planificado. Ahora solo tienes que seguir tu rutina de hábitos saludables alimenticios. Si eres constante en el tiempo, lograrás crear el hábito. Y una vez que crees el hábito, será muy difícil que lo pierdas. ¡Ánimo!

¿Qué hábitos alimenticios son saludables?

El principio fundamental del que vamos a partir es el de que todas las personas deben realizar 5 comidas diarias de manera obligatoria, consiguiendo de este modo estabilizar nuestro metabolismo y que no sufra altibajos. Si dejamos de realizar alguna de las 5 comidas diarias (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena) nuestro metabolismo se va a ralentizar y va a tener más dificultades a la hora de digerir los alimentos y expulsar del cuerpo aquello que no necesitamos. En cambio, si mantenemos el metabolismo activo realizando las comidas obligatorias cada día, nuestro metabolismo no va a ralentizarse apenas salvo el pequeño bajón que vamos pegando a medida que nuestra edad aumenta (lo cual no es tanto si lo mantenemos estable).

Por otro lado, la cantidad de alimentos que debemos ingerir variará en función de nuestra edad, nuestro peso actual, la hora del día en la que nos encontremos y las actividades que vayamos a realizar posteriormente.

Si no estás realizando las cinco comidas diarias recomendadas o si no sabes por donde empezar a la hora de realizar un planning para organizarte dichas comidas… Aquí vas a poder encontrar toda la información necesaria para que lo hagas. Comer sano no es difícil ni tampoco es caro. No  te pongas más excusas, no las hay. Tú salud es lo primero.

Higiene postural

La postura de nuestro cuerpo cuando estamos sentados o tumbados debe ser la adecuada. De lo contrario provocaremos lesiones a medio-largo plazo en nuestra espalda, zona cervical y resto del cuerpo. Este tipo de enfermedades aparecen cuando menos te lo esperas después de años en posturas que no son adecuadas para la fisionomía de nuestro cuerpo.

Evitar estos daños puede ser una tarea no muy complicada si se interiorizan una serie de hábitos saludables relacionados con la postura de nuestro cuerpo a la hora de sentarse o tumbarse. Es evidente que a simple vista lo fácil parece sentarse o tumbarse de cualquier manera, pero si conseguimos crear un buen hábito nuestro cuerpo lo agradecerá y muchos de los dolores que tenemos actualmente por no sentarnos o tumbarnos correctamente remitirán o al menos disminuirán en gran medida. También hemos de tener en cuenta la postura a la hora de transportar objetos pesados. Si no cargamos bien el peso podemos sufrir lesiones importantes en nuestra espalda, músculos y articulaciones.

Nuestra columna vertebral sufre el peso de nuestro cuerpo a cada paso que damos. Son pequeños impactos que pueden ir haciendo más mella de la habitual si no llevamos la postura correcta. Te animo a que pruebes a intentar interiorizar el hábito de ir erguido en la justa medida. Para ello puedes consultar toda la información que te proporcionamos. No te quedes con ninguna duda. Lo vas a conseguir. ¡Ánimo!

Higiene personal

La higiene como prevención de enfermedades

“La higiene fue el mayor avance de la medicina moderna que tenemos en nuestros días”. Esta frase expresa perfectamente lo importante que es mantener la higiene de nuestro cuerpo. Como consecuencia de la misma podemos deducir qué gracias al mantenimiento de la limpieza de nuestro cuerpo, ganamos en salud. Ya sea para prevenir enfermedades o para combatirlas. Siempre que te haces una herida, lo normal es que los servicios médicos te digan que hay que limpiar la zona afectada para que no se infecte y después curarla con los medicamentos adecuados.

Sin lugar a dudas en uno de los aspectos más importantes para llevar una vida saludable, por ello será necesario adquirir una serie de rutinas diarias de higiene que nos ayudarán notablemente a mantenernos limpios y aseados. Aspecto muy importante a la hora de vivir en sociedad como hacemos los humanos. Dicha sociedad también se beneficiará de la higiene de todas las personas que la componen. A modo de ejemplo brusco, podemos decir que a nadie le gusta oler el sudor de otras personas cuando viaja en metro o en autobús. Por lo tanto, hay que mantener una higiene personal mínima para poder vivir en sociedad pacíficamente.

La higiene como valor personal

Puede que a veces demos por hecho que todas las personas mantiene unos hábitos de higiene personal a diario, pero no es así. Es algo que puede dar pereza o que uno puede ir abandonando en función de la situación personal por la que esté pasando. La higiene es un hábito que no es caro de mantener (como todos los hábitos saludables que aparecen en esta web), por tanto no existe una excusa para no tenerla. El ir todos los días limpio y aseado se puede considerar un valor personal. Como tal, creo que debemos extenderlo a la mayor población posible. No es algo negociable. Todo el mundo tiene el derecho y el deber de mantener una higiene personal básica. Es uno de los aspectos más importantes para tener una buena salud. ¡No lo descuides!

Equilibrio mental

No solo la parte física de nuestro cuerpo debe seguir una serie de hábitos saludables. La cabeza también debe estar implicada en estas rutinas. La mente sana y el cuerpo sano van unidos de la mano. De modo que necesitamos tener a ambos activos y cumpliendo una serie de requisitos y normas para que nos sintamos bien por dentro y por fuera.

Existen muchas formas de liberar nuestros pensamientos y de conseguir una desconexión que nos permita levantarnos cada día con ilusión y afrontar nuevos retos. A veces es necesario estar solo y no por ello debemos de tener miedo. Nuestra mente ansía en ocasiones descansar del bullicio de la vida cotidiana y ser libre en sus pensamientos. Podemos hacer planes, imaginar cosas que sucederán en el futuro o simplemente quedarnos en blanco y disfrutar de ese momento.

Piensa que la vida está para disfrutarla. No te comas el tarro con problemas que aún no han sucedido. Dale importancia al presente. Disfrútalo, pues ya no volverá más. La ambición es buena, pero también es bueno saber aprovechar y sacar partido a lo que se tiene. Sea mucho o sea poco, hay que hacerlo para ser un poquito más felices. La felicidad trae consigo una mejora de la salud tanto mental como física.

Actividad social

El ser humano es un ser social por naturaleza. Desde tiempos remotos hemos vivido en grupos, más grandes o más pequeños en función de diversos factores, pero siempre ha sido así. De hecho es probablemente una de las razones por las que hemos logrado subsistir a lo largo de tantas y tantas generaciones. Incluso hemos evolucionado en nuestra forma de caminar, pensar y en nuestro aspecto físico. “El hombre necesita de otros hombres para poder llevar a cabo las tareas que se propone con éxito”.

Saber convivir con otras personas te puede ayudar a conseguir objetivos. También te puede ser útil para llevar una vida más tranquila, interesante, divertida,… Múltiples son las opciones que se barajan cuando un grupo de gente se junta. Y recuerda que: “Si llegas solo a la cima, quién tomará la foto”. Necesitamos compartir nuestras vivencias con los demás. Una vida completamente en solitario te impide aprender cosas que solo se aprenden en pareja o en grupo. No te cierres a la gente. Escucha e intercambia opiniones. Ésto te ayudará a comprender mejor las cosas y a estar activo.

Para saber más acerca de la Actividad Social Saludable...

Entorno natural

El lugar en el que vivimos habitualmente viene dado por la zona donde tu familia vive, el sitio donde te han ofrecido un trabajo o donde el amor te ha llevado. La elección del lugar de residencia suele basarse en muchos factores de interés para la persona que lo realiza (vivo cerca de donde trabajo, vivo cerca de mis padres, vivo cerca de la playa porque me gusta el mar,…). Aunque dichos factores no suelen incluir aspectos de un entorno que afectan a nuestra salud.

La contaminación de los vehículos con motor de combustión, el ruido que provocan dichos vehículos, la maquinaria de una fábrica, la calidad del agua de un lugar determinado o el clima que tiene ese sitio. Todos son aspectos que rara vez nos planteamos a la hora de elegir un lugar de residencia. Por desgracia, influyen significativamente en nuestra salud. Ésto es así porque estamos continuamente expuestos a ellos.

El planeta necesita que seas responsable con el medioambiente

No nos damos cuenta, pero un ser humano de una sociedad avanzada contamina mucho cada día. Cada gesto, si no se hace de manera correcta, es un granito de arena más en la montaña. La contaminación del planeta avanza a un ritmo vertiginoso por nuestra culpa. Lo bueno es que este problema tiene solución siempre y cuando la sociedad se conciencia del peligro que supone. Si seguimos a este ritmo de vertidos de residuos en mar, tierra y aire las futuras generaciones sufrirán las consecuencias. La madre naturaleza siempre responde. Si se la lleva al límite, ella contesta con grandes catástrofes naturales que sufrimos humanos, animales y plantas. ¡Hay que ser responsables y cuidar nuestro medioambiente! ¡Cada gesto cuenta, hazlo bien!

Sustancias tóxicas

Consumir cualquier tipo de sustancia perjudicial para nuestro organismo no nos va a aportar ningún beneficio a nuestra salud. Debemos evitar probar cualquiera de estas sustancias, ya que llevan en su composición ingredientes muy adictivos. Te enganchan a su consumo y crean adicción. Cada vez necesitaremos consumir mayor cantidad de dichas sustancias para obtener el mismo efecto que provocan en nuestro cuerpo.  De este modo aumenta la tolerancia de nuestro organismo y podemos poner en riesgo nuestra salud e incluso nuestra vida.

El mejor consejo que podemos adoptar para rechazar todas estas sustancias tóxicas es el usar el sentido común. El consumo del alcohol y el tabaco es legal en gran cantidad de países. Que la ley no castigue su consumo, no significa que vaya a ser menos perjudicial para tu salud. ¡No importa la edad que tengas, no lo pruebes!

¿Cómo mantener los hábitos saludables?

Ahora que ya conoces los diferentes tipos de hábitos saludables, tienes que ponerlos en práctica en tu vida diaria. Empezar a funcionar con esta rutina puede que no tenga una dificultad excesiva. Aunque, si no eres una persona muy constante puede que te cueste mantenerla a lo largo del tiempo. También dependerá de a que edad empieces, puesto que es más favorable si comienzas a una edad temprana (cuanto más mayor te haces, más difícil es cambiar tus costumbres).

Para mantener tu rutina de hábitos saludables, debes ser consciente de que es lo mejor para ti. Partiendo de esa base creo que no existe una motivación mayor que la de proteger tu cuerpo y tu mente. Las enfermedades están dormidas esperando a que cometas fallos para despertase y atacar. Si tienes bajas las defensas por una mala alimentación o si te acostumbras a sentarte en una postura incorrecta, te tocará pagar la factura sufriendo algún tipo de enfermedad. Pueden ser más graves o más leves en función de lo que te descuides y del tiempo durante el que lo hagas. Por eso, utiliza siempre la prevención, es el mejor tratamiento médico que vas a encontrar jamás. Si mantienes tu estilo de vida saludable, vas a conseguir mantener alejados cualquier tipo de intrusos que quieran dañar tu cuerpo o tu mente.