Cómo prevenir la diabetes

Cómo prevenir la diabetes

Descubre cómo prevenir la diabetes gracias a los hábitos saludables de vida. La prevención siempre es la mejor cura para cualquier enfermedad. Vamos a ver todo lo relacionado con esta enfermedad y cómo detectarla antes de que sea demasiado tarde.

Tu estilo de vida va a influir en la aparición de la diabetes. Si consideras que llevas un ritmo de vida que no es sano debes empezar a cambiarlo cuanto antes.

Cómo prevenir la diabetes - Hábitos Saludables de Vida

¿Qué es la diabetes?

La diabetes (también conocida como diabetes mellitus) es una enfermedad del metabolismo que, actualmente, no tiene cura para revertirla. Se produce cuando aparece un exceso de glucosa en la sangre y es causada por la falta de producción de insulina o a un aumento de las necesidades de insulina por los tejidos. Como dato orientativo, has de saber que los valores normales de glucosa en sangre oscilan entre 70 y 100 miligramos/decilitro. El órgano encargado de producir la insulina es el páncreas. Esta sustancia es la encargada de conseguir estabilizar los niveles de azúcar en el cuerpo y que puedan pasar a la sangre.

Cada día aparecen cientos de nuevos casos de personas diabéticas. Un dato significativo es que diez de cada cien personas padecen diabetes. Ésto se debe principalmente a dos factores: la alimentación y la falta de actividad física. La diabetes es una enfermedad de causa desconocida, pero sí que conocemos bien los mecanismos que conducen a ella. Se trata de factores genéticos muy influidos por el ambiente, fundamentalmente la falta de ejercicio y la ingesta excesiva de alimentos que alternativamente también provocan obesidad. Por lo tanto, el primer paso para combatirla es conocer todo lo relacionado con los hábitos saludables de vida y ponerse a practicarlos desde ya.

Un 10% de la población padece diabetes. La mejor cura de esta enfermedad es la prevención a través de la práctica de hábitos saludables de vida.

Síntomas de la diabetes

La diabetes es una enfermedad que se suele mostrar una vez que se tiene en el organismo. No es como otro tipo de enfermedades más sigilosas que apenas se dan a conocer cuando ya están muy instaladas en nuestro cuerpo. Para detectar y saber si estamos empezando a desarrollar esta enfermedad, es posible que observemos algunos o varios de estos síntomas:

  1. Micción frecuente. Cuando la cantidad de azúcar en sangre es elevada, los riñones (que son los responsables de la circulación de nutrientes en el cuerpo y de la expulsión de sustancias de desecho) notan que algo no va bien y deciden eliminar el exceso de glucosa mediante la orina, lo cuál acelera la producción de la misma.

  2. Sed. En relación con la micción frecuente de orina viene la sed.  A medida que la orina se elimina se pierde agua en el cuerpo. Teniendo en cuenta que aproximadamente el 90% de nuestro cuerpo es agua, nuestro cuerpo pide que bebamos para hidratarse de nuevo. Para ello, nos manda la señal en forma de sed.

  3. Cansancio. Debido a que las células de tu cuerpo no pueden absorber la glucosa, están sin energía. Ésto te lleva a experimentar cansancio físico y mental. El cansancio mental puede causar dolor de cabeza, mientras que el cansancio físico conllevará debilidad en los músculos.

  4. Hambre en exceso. La glucosa es uno de los alimentos de las células y se produce gracias a los alimentos que ingerimos. Con la diabetes las células no reciben este combustible para realizar sus funciones. En nuestro cuerpo, cuando algún componente escasea, se producen señales para que lo repongamos. En este caso, el cerebro manda la sensación de apetito para poder compensar esta falta de glucosa en la sangre.

  5. Hormigueo en manos y pies. El exceso de glucosa en la sangre puede lesionar los nervios de tu organismo. Ésto aparece en las extremidades en forma de hormigueo. El daño causado por el grado elevado de azúcar en sangre, también puede afectar a los nervios del tracto digestivo provocando náuseas, diarrea o estreñimiento.

  6. Pérdida de peso. El cuerpo necesita energía para realizar todas sus actividades. Como no puede obtenerlas debido a la diabetes, empieza a coger la grasa que se tenga acumulada en el organismo. De este modo, tu cuerpo empezará a perder peso de una forma no saludable.

  7. Enfermedades infecciosas continuas. El exceso de glucosa en la sangre vuelve a las células del sistema inmune menos eficientes en el combate contra bacterias y virus que causan infecciones. Como consecuencia, pueden aparecer enfermedades frecuentes en las vías respiratorias, vías urinarias y en las encías o en caso de las mujeres pueden desarrollarse infecciones vaginales por hongos.

¿A qué órganos afecta la diabetes?

El exceso de azúcar en la sangre puede afectar en gran medida a diferentes órganos y partes de nuestro cuerpo. Esta concentración tal alta de glucosa en la sangre provocará que sufran daños y que empiecen a fallar si se prolonga en el tiempo. Los principales órganos que se ven afectados son los siguientes:

  • Los riñones. Al ser el filtro de la sangre de nuestro cuerpo, retienen todos los desechos que ésta transporta. En el caso de sufrir diabetes, la sangre está cargada de azúcar y el riñón la retiene para pasarla a la orina y eliminarla del cuerpo. De este modo, los riñones tienen trabajo extra y como consecuencia empezarán a fallar a medida que pase el tiempo. Ésto se debe a que no están preparados para soportar esta carga de trabajo extra durante mucho tiempo.
  • Los ojos. La vista te empezará a jugar malas pasadas. Comenzarás viendo borroso o como si estuviese nublado, para ir perdiendo gradualmente la definición que antes si que tenías cuando mirabas las cosas que te rodeaban. Se produce debido al daño que sufren los vasos sanguíneos que están en el ojo a causa de la diabetes. A la larga puede producir ceguera total en ambos ojos (afecta a ambos por igual).
  • Las extremidades (pies y manos). La falta de flujo sanguíneo en la zona de las extremidades, puede producir diferentes problemas. En caso de sufrir una herida en esa zona, costará más que cicatrice y se cierre debido a la escasez  de paso del torrente sanguíneo.

Tipos de diabetes

Existen dos tipos de diabetes en función de los síntomas y de la gravedad de la enfermedad. El tercer tipo de diabetes, aparecería solo en algunos embarazos concretos dependiendo de los antecedentes y los estilos de vida de la madre. Dependiendo de cada tipo, habrá que seguir una serie de pautas para combatirla y tenerla controlada.

Diabetes de tipo 1

Casi siempre se presenta en personas más jóvenes, muchas veces en niños (por eso es importante seguir una serie de hábitos saludables desde las edades más tempranas). Las células del páncreas pierden su capacidad de producir insulina, dando como resultado altos niveles de glucosa en la sangre y otras complicaciones. En la diabetes tipo 1, el sistema inmunológico (concretamente los glóbulos blancos) consideran a las células pancreáticas como si fueran cuerpos extraños.

Como resultado, el páncreas produce poca o ninguna insulina. Sin la insulina, la glucosa no puede ser absorbida por las células; dichas células están desnutridas debido a la falta de las calorías que deberían recibir de la glucosa. Además, el nivel de glucosa se acumula en el torrente sanguíneo, dando lugar a una condición llamada hiperglucemia.

Si padeces de diabetes tipo 1, tu objetivo es mantener la glucosa en sangre dentro de los niveles normales. Ésto se realiza a través de una combinación de monitoreo de la glucosa en sangre y de administración de insulina. También es muy importante seguir una dieta saludable y realizar actividad física de forma regular. Debido a que el páncreas deja de producir insulina, tendrás que administrarte insulina (en forma de pinchazo o con parches pegados a la piel) para reemplazar la que tu cuerpo debería producir.

Diabetes de tipo 2

La diabetes tipo 2 es una enfermedad muy frecuente. De los dos tipos que existen, es la más leve en cuanto a sus efectos. Hay gente que la padece y aún no lo sabe. Se da en personas con una edad adulta avanzada y normalmente que tienen sobrepeso. También puede venir de manera hereditaria de generación en generación.

Para controlarla, se utilizan métodos diferentes a los de la diabetes de tipo 1. En este caso, al ser más leve, se mantiene a raya a través de unos medicamentos (pastillas que se ingieren por vía oral), control de la alimentación, obligación de práctica de actividad física y medir los niveles de azúcar en sangre de manera regular.

Sus efectos pueden ser controlados e incluso casi revertidos si se sigue con disciplina una rutina de hábitos saludables de vida. Al ser una enfermedad que es causada por la falta de cuidado y por la edad, mantener un estilo de vida saludable puede ayudar a combatir la diabetes de tipo 2. Por desgracia, los hábitos sedentarios y de mala alimentación llevados a cabo por gran parte de la población en los últimos tiempos, han incrementado notablemente el número de casos de esta enfermedad con respecto a otras épocas pasadas.

La alimentación es un aspecto esencial y muy a tener en cuenta si se quiere prevenir la diabetes. Comer alimentos con demasiado contenido en compuestos químicos (edulcorantes, estabilizantes, colorantes, conservantes,…) va a ser muy perjudicial para tu salud. Ya no solo para prevenir la diabetes, sino también para evitar otro tipo de enfermedades.

Diabetes gestacional (en el embarazo)

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes temporal y es uno de los problemas de salud más frecuentes de las mujeres embarazadas.  Este tipo de diabetes, se debe a la manera en que el cuerpo de la mujer reacciona a las hormonas producidas durante su embarazo.

Aproximadamente un 7% de las mujeres embarazadas padecen esta enfermedad transitoria. Las hormonas que producen, como consecuencia de la placenta que se crea para alimentar al bebé, dificultan la labor de la insulina en el cuerpo (que es regular el azúcar de la sangre). La diabetes gestacional se produce cuando el páncreas no puede producir la insulina suficiente (se necesita casi el triple que una persona en condiciones normales). Al no poderse regular el azúcar que está en la sangre, se produce un exceso de glucosa. De ahí que aparezca la diabetes gestacional.

Ésto tiene solución siempre y cuando se controle el nivel de azúcar en sangre de la madre. De ese modo se evitarán problemas en su cuerpo y en el del bebé. Lo más aconsejable es seguir un plan de alimentación saludable. Evitando las comidas poco saludables, mantendrás la diabetes gestacional a raya.

Dieta para la diabetes

Una vez que tengamos diagnosticada la diabetes, tenemos que empezar a poner remedio para tenerla lo más controlada posible. Ésto lo vamos a conseguir gracias a una planificación de la alimentación. Además, esta alimentación tendrá que ser variada, equilibrada y sana. Para ello, debemos seleccionar los alimentos y las cantidades de los mismos que vamos a ingerir en cada comida.

Es muy importante que no te saltes ninguna de las cinco comidas obligatorias diarias. La proporción de los alimentos que ingieras, debería seguir el siguiente patrón: Desayuno > Almuerzo > Comida > Merienda > Cena. ¿Qué significa ésto? Muy sencillo. Al comienzo del día comerás mayor cantidad de alimentos que a medida que se acerca la hora de irse a dormir. ¿Suena lógico, verdad? De este modo, tendrás la suficiente energía durante el día y no te irás a la cama sintiéndote pesado o con el estómago muy lleno. Ésto podría provocar un problema a la hora de conciliar el sueño y tu cuerpo tendría más dificultades para digerir los alimentos ya que va a pasar demasiadas horas en reposo sin apenas moverse.

¿Qué puedo comer si tengo diabetes?

Si tienes diabetes, puedes comer cualquier alimento que sea de origen natural y que lleve ninguna o la menor cantidad posible de añadidos químicos. En los supermercados suele haber una sección de productos BIO que suelen ser procedentes de agriculturas ecológicas y orígenes naturales. Comprobarás que son más caros que los que están fabricados en masa en una industria. Puede que la compra te cueste un poco más de dinero, ¿pero que precio tiene tu salud y tu vida? En mi opinión, no hay dinero en el mundo para comprar la salud de una persona. Por lo tanto, actúa bien.

El dinero puedes ganarlo trabajando más, pero tu salud si la pierdes es muy difícil de recuperarla.

¿Qué no puedo comer si tengo diabetes?

Todos los productos que no sean de origen natural, debes descartarlos. No puedes comerlos por muy buenos en cuanto a sabor te parezcan. Esos sabores no son naturales, sino que se consiguen a través de potenciadores de sabor que incluso hacen que sean adictivos para quiénes los consuman. La mayoría de los compuestos artificiales que se añaden en los alimentos para mejorar su conservación y sabor (entre otros) llevan gran cantidad de azúcares industriales. Éstos azúcares se convertirán después en grasas súper saturadas y muy difíciles de eliminar para nuestro organismo de manera natural.

Por eso, cuando vayas a realizar la compra has de leer detenidamente las etiquetas de los productos antes de echarlos al carro. Si el producto en cuestión lleva más de tres ingredientes que no conoces, debes descartarlo. Te vas a dar cuenta de la cantidad de “porquería” que nos venden y que nos camuflan en envases y logotipos bonitos. Siempre, siempre, siempre lee las etiquetas. No te dejes llevar por la imagen que te intenta transmitir ese producto. Puede ser muy bonito por fuera (el envase) y muy perjudicial para tu salud en cuanto a su contenido.

Cómo prevenir la diabetes

Se puede realizar mediante métodos naturales, no es necesario recurrir a la química artificial (pastillas,…) para prevenir enfermedades como la diabetes. La madre naturaleza nos da herramientas para que vivamos de manera saludable y por eso no debemos hacer otra cosa que utilizar el sentido común.

Nos vamos a centrar básicamente en tres aspectos de nuestra vida que van a ser cruciales para prevenir la diabetes:

  1. Alimentación. Cambiando tu alimentación a una que sea de tipo saludable. Tienes que consumir alimentos ricos en fibra (comer frutas, verduras, legumbres y cereales), agua en proporción a tu estatura, edad y peso. Además, debes evitar todo el consumo de todo tipo de alimentos con altos contenidos en grasas y azúcares.
  2. Estado físico. Practica actividad física varias veces a la semana en la medida en que te sea posible. Siempre es mejor moverse que estar parado. Realiza ejercicio en función de tus condiciones y verás como tu salud mejora y se vuelve más fuerte.
  3. Consumo de sustancias tóxicas. Debes evitar todos aquellos hábitos no saludables de vida, incluidos especialmente los que incluyen el consumo de sustancias tóxicas como el tabaco, el alcohol,…

Siguiendo estas tres pautas básicas de cuidado de tu salud, reducirás muy significativamente las probabilidades de sufrir diabetes en el futuro. Como ves, no son cosas imposibles y están al alcance de cualquiera que tenga la voluntad de llevar una vida sana.

Tratamiento para la diabetes

El tratamiento de la diabetes varía en función del tipo que sea (tipo 1 o tipo 2). Te vuelvo a recordar que la mejor cura para esta enfermedad es la prevención de la misma con un estilo de vida saludable. Si por el contrario ya la padeces, debes controlarla de la siguiente manera:

  1. Control de los niveles de azúcar en sangre. Con un medidor especial, harás controles de manera regular. Así podrás comprobar que los niveles del azúcar en tu sangre se encuentran dentro de los valores establecidos.
  2. Administración de la insulina. Ésto se suele realizar solo en las diabetes de tipo 1. Consiste en pinchar una dosis de insulina en una parte del cuerpo. De ese modo tu organismo podrá regular el azúcar de tu sangre. Existe también la opción de realizarlo mediante un parche de insulina. Lo mejor es que sigas los consejos de tu médico en cada caso específico. Él te explicará con todo tipo de detalles lo que debes hacer en tu situación concreta.
  3. Consolidación de una vida saludable. Manteniendo una rutina de hábitos saludables, reducirás el impacto de la diabetes en tu cuerpo. Puedes conseguirlo con un poco de fuerza de voluntad y paciencia.

Tu salud es lo primero. No dejes pasar ni un día más para empezar tu nueva vida sana.

Para saber más...

🏥 Especialista en educación para la salud y hábitos saludables de vida. Redacto en esta web todo lo que he aprendido a lo largo de mi carrera profesional. Mi objetivo es ayudar a cualquier persona, sin importar el lugar del mundo en el que se encuentre, a llevar un estilo de vida más saludable. 🌍💙