Entorno natural

Descubre cómo puedes contribuir para cuidar y mejorar tu entorno natural como ciudadano. El lugar en el que vives puede ser determinante para tu salud.

El planeta Tierra tiene un entorno natural impresionante y está en nuestras manos el hecho de que se conserve igual o mejor durante mucho tiempo. Cada uno debe asumir la responsabilidad de cuidarlo desde el lugar que le corresponde. De ese modo, lo conseguiremos entre todos.

Entorno natural - Hábitos de Vida Saludables

¿Qué significa entorno?

El entorno es todo aquello que nos rodea en nuestra vida diaria. Existen muchos tipos de entorno: familiar, cultural, social, ambiental, económico,… Muchos de ellos no podrás elegirlos, ya que cada persona nace en un entorno diferente, ni mejor ni peor. Lo que sí que puedes hacer y está de tu mano es conseguir mejorar dichos entornos que tienes cerca para hacer del mundo un lugar mejor.

Uno de los entornos más importantes, es el entorno natural o medioambiental. Vivimos en una sociedad que por desgracia muestra poco respeto por la naturaleza. Por suerte, parece que cada vez nos vamos concienciando más de la importancia de cuidar el medioambiente. El entorno en el que vivimos puede ser determinante para nuestra salud. Los riesgos que conlleva vivir en un entorno que no sea el adecuado pueden alargar o acortar tu vida. ¡Ponle remedio, está en tus manos!

¿Qué es el entorno natural?

Se considera entorno natural a toda la flora (plantas y árboles), fauna (animales) que componen un ecosistema en un lugar determinado. Los entornos naturales más importantes suelen estar protegidos por las autoridades competentes de los gobiernos de cada país. Son los declarados parques nacionales y en ellos está prohibido realizar construcciones, talas masivas de árboles o cualquier otro tipo de acciones que puedan suponer daño para las especies que allí viven. Preservar este tipo de áreas tiene que ser una obligación. Muchas de ellas han sido diezmadas por la codicia del ser humano (talas para vender la madera de los árboles, para sembrar campos de cultivo, para construir viviendas a un paso de las playas,…).

¿Cómo mejorar nuestro entorno natural?

Una vez que tenemos protegidos estos espacios naturales tenemos que pensar que en nuestro día a día también tenemos la posibilidad de preservar zonas de este estilo (que no son tan grandes ni tan majestuosas, pero que nos permiten tener la naturaleza cerca de los núcleos urbanos). Con ésto me refiero a los parques y jardines que puedas encontrar en tu ciudad o tu pueblo, los ríos, zonas de costa,… Acciones como tirar un plástico al suelo o tirar una pila a un río pueden ser muy perjudiciales para tu entorno natural más cercano.

Es por eso que debes de ser cauteloso e intentar no contaminar las zonas por las que pasas. Simplemente debes dejarlas igual o mejor (por ejemplo, si ves una lata en el suelo de un parque, puedes cogerla y tirarla a la papelera) de lo que las has encontrado. Existen diferentes factores que pueden estropear el entorno natural que te rodea. ¡Vamos a verlos y a aprender como reducir su impacto en la naturaleza desde nuestro lugar en el mundo!

La contaminación del aire

Coches, coches y cada vez más coches contaminan el aire que respiramos. Los motores de combustión generan residuos muy tóxicos para la salud humana. De unos años a esta parte, la flota mundial de coches ha aumentado de manera brutal. Cada coche genera una cantidad de partículas que se quedan en suspensión en el aire y que después respiramos. El problema es que como son “transparentes” y nadie las ve, poca gente es consciente de este problema. La situación se acentúa gravemente en los grandes núcleos urbanos donde la concentración de vehículos es mayor.

Bien es cierto que se avanza (lentamente) en la implantación de nuevos coches que no contaminen. Pero hasta que eso ocurra al 100%, debemos hacer un uso responsable de ellos. Si puedes evitar cogerlo e ir en otro medio de transporte (ya sea autobús, bicicleta, tren,…), hazlo. Estarás contribuyendo a una mejorar de la calidad del aire que respiras. Ésto no es ninguna broma y cada día se producen muertes prematuras y problemas respiratorios a causa de esta contaminación.

Por otro lado fábricas y centrales térmicas lanzan a la atmósfera cantidades industriales de gases tóxicos. A parte de nuestra salud, nos estamos cargando el planeta para las generaciones futuras. Nuestros hijos encontrarán un mundo peor que el que nos encontramos nosotros.

Desde la parte que nos toca, lo único que podemos hacer (que es mucho) es utilizar lo menos posible todo tipo de vehículos que funcionen con motor de combustión. Y si tenemos la oportunidad, debemos de plantar árboles. Gracias a ellos el aire estará más limpio por el proceso de la fotosíntesis que convierte el dióxido de carbono en oxígeno. Esta reacción química se produce cuando los árboles o plantas reciben la luz solar. ¡Si cuidas de tu entorno, él cuidará de ti!

Exposición a las ondas electromagnéticas

Cada vez hay más teléfonos móviles. Año tras año se multiplican las ventas de estos dispositivos electrónicos tan útiles como perjudiciales para nuestra salud. Y no solo son perjudiciales por su uso inadecuado, si no por la infraestructura de antenas que necesitan las zonas más pobladas para que no te quedes sin cobertura.

Hay antenas por todas partes. Estas antenas reciben ondas y emiten otras. Algunas de las ondas que emiten son muy perjudiciales para la salud sobre todo si te sometes a una exposición prolongada en el tiempo de las mismas. Ya se han dado muchos casos de enfermedades como el cáncer, personas que se vuelven menos fértiles por las radiaciones, dolores de cabeza crónicos…

Por suerte, muchas de estas antenas han sido retiradas de tejados de edificios donde viven personas. Muchas comunidades de vecinos accedieron a que las pusieran en lo alto de sus bloques de viviendas (pisos) a cambio de una suculenta suma de dinero. Lo que no sabían es que a cambio estaban vendiendo su salud. Aunque debido a la gran irrupción de la tecnología móvil el número de antenas aumenta día tras día. Se intentan situar en zonas un poco alejadas de los centros urbanos y tienen una mayor potencia para la emisión y recepción de ondas.

Por otro lado, los propios móviles también emiten ciertas ondas que son perjudiciales para tu salud. Haz el esfuerzo e intenta utilizar el teléfono lo menos posible. Tenlo alejado de ti al menos 3 metros cuando no lo estés utilizando para evitar una sobreexposición a estas ondas dañinas.

Mi consejo es que, si puedes, no vivas cerca de ninguna de estas antenas, ni vayas a lugares que tengan alguna cerca. Si mantienes una exposición prolongada a estas ondas estarás poniendo en riesgo tu salud.

Exposición a la radiación solar

El sol es uno de los factores que más erosión producen en el planeta Tierra. Haz la prueba y deja cualquier objeto al sol durante unas semanas. Verás como va desapareciendo su pintura, su color, se empieza a resquebrajar,…

Ahora imagínate que el que está expuesto al sol eres tú mismo. Te va a pasar lo mismo que al objeto que pusiste durante semanas a plena luz del sol. La piel está preparada para protegernos pero a su vez es muy sensible. Necesitarás darte una protección extra de crema para que los rayos del sol reboten al chocar con tu piel y no te quemes.

Vamos a imaginar que es verano. Estás en tu primer día de vacaciones, te vas a la playa y decides no darte ninguna protección solar. Lo que va a ocurrir es que te vas a quemar la piel, literalmente. Te pondrás rojo como un tomate y no podrás soportar ni el roce de la camiseta con tu cuerpo. Y lo peor de todo no es eso. La piel se te caerá, se te regenerará y te saldrá una nueva. Además provocarás lesiones irreversibles en las capas internas de tu dermis y en un futuro se te podrá formar un cáncer de piel. Tendrás que pasar por un montón de situaciones que no son agradables. Como todo ésto lo puedes evitar, ¡usa la crema de protección solar!

¡Ojo! y úsala siempre tanto en la cara como en el resto del cuerpo. Da igual si vas a la playa, a esquiar a la nieve o a hacer una ruta en bicicleta. El sol siempre está ahí y no perdona. Una vez que acabes tu día y decidas darte una ducha, también debes hidratarte con una loción o aceite corporal para que la piel vuelva a lucir sana e hidratada. ¡No te olvides de ésto y hazlo todos los días, es un hábito saludable muy recomendable!

La contaminación acústica

El ruido puede llegar a ser muy molesto e incluso afectar a nuestro estado de ánimo y de salud. Lugares cerca de carreteras, aeropuertos, fábricas, polígonos industriales,… van a tener elevados índices de ruido. Es inevitable que así sea, pero sí que puedes reducirlo aislando puertas y ventanas (ya sea poniéndolas dobles o forrándolas con material aislante).

La exposición continuada a esta contaminación acústica puede provocarte algún tipo de trastorno como falta de sueño, irritabilidad, dolor de cabeza, mareos,… El mayor causante de ruido sigue siendo el coche de combustión. Por una parte está el rozamiento de las ruedas contra el asfalto que genera un sonido fuerte. Por otro lado  tenemos el ruido que producen los motores arrancados, los pitidos del claxon o los frenazos bruscos. Estamos rodeados de este tipo de coches y por el momento éstos ruidos son inevitables. Por suerte la evolución hacia los coches eléctricos cada día está más cerca. Este tipo de coches van a eliminar el molesto ruido de los motores y por supuesto la emisión de gases contaminantes.

Los aviones, fábricas, máquinas de construcción,… seguirán emitiendo cientos de decibelios perjudiciales para nuestros oídos y nuestra salud mental. Por el momento no se conocen muchas mejoras en cuanto a la eliminación de sus acústicas. Esperemos que en un futuro no muy lejano se pueda tener más separadas las viviendas residenciales de estas zonas.

La calidad del agua

Probablemente no conozcas de donde es el agua que bebes cuando abres el grifo de tu casa. Suele provenir de pozos, acuíferos y ríos cercanos a tu lugar de residencia. Este agua está sometido a análisis exhaustivos que miden sus niveles de mineralización para que éstos sean adecuados para el consumo humano. Para ello, se mezcla el agua con otros productos químicos (como por ejemplo, el cloro) y se eliminan las bacterias malignas para nuestra salud. No podríamos beber agua de un río sin antes estar tratada. Bueno si que puedes, pero no debes puesto que estás arriesgándote a sufrir un problema en tu aparato digestivo.

El debate entre el tipo agua debo beber: agua de grifo o agua mineral de botella

Aunque te parezca sorprendente y el sabor de las mismas te diga lo contrario, son casi idénticas. Se ha comprobado en estudios fiables, que tras realizar un análisis de agua del grifo en una zona concreta y agua embotellada, los valores de minerales son prácticamente iguales. Luego ya podemos entrar en detalles de cuál gusta más a cada persona concreta, pero los datos están ahí.

Bien es cierto que si vas a beber agua del grifo después de que se haya producido un corte de agua, es mejor que la dejes correr un poco. Verás como sale tierra o el agua está de color marrón debido a las reparaciones realizadas después de una fuga en una tubería.

En cambio con la botella de agua mineral ese problema no te le vas a encontrar. Simplemente la quitas el tapón y bebes. Lo que no te recomiendo es que reutilices ese tipo de botellas. El motivo es que están fabricadas con un tipo de plástico de nivel 1. Es un plástico muy fino que enseguida va a empezar a dejar residuos en el agua que bebes. Esta degradación del plástico va a ser nociva para nuestro cuerpo si bebemos agua que ha estado almacenada en una botella de plástico reutilizada. (Puedes ver más información sobre los envases donde debes almacenar la comida y la bebida en la sección de alimentación). Ambas opciones tienen sus ventajas y sus desventajas. Ahora te toca a ti elegir cuál prefieres.

Elijas el modo que elijas, ¡bebe agua! Nuestro cuerpo está compuesto en más de un 80% de este preciado tesoro.

Actividades en el entorno natural para niños

Si tienes la oportunidad y la gran responsabilidad de trabajar con niños, puedes realizar un montón de actividades de concienciación para que aprendan a respetar su entorno natural. No es necesario irse demasiado lejos para ponerlas en práctica. Además estoy seguro de que vas a conseguir que los más pequeños se mentalicen de la importancia de cuidar el entorno medioambiental que les rodea. ¡Vamos a ver algunas de las actividades que podéis realizar! (Durante los recreos, en la clase de Educación Física o en alguna excursión que realicéis a una zona natural).

Actividades para realizar en horario lectivo

  • Organizaremos un grupo de reclutadores de cualquier objeto que pueda contaminar la armonía y las zonas verdes del patio del colegio.
  • Para ello, contaremos con guantes para los niños y cubos de basura (señalizados cada uno con el tipo de residuo que deben de depositar en él, si tienes dudas puedes consultar los residuos que se deben vertir en cada contenedor de basura).
  • Los niños irán recogiendo la basura que ellos mismos y sus compañeros han ido dejando en un lugar que no era el indicado. Así, serán conscientes de que estaban realizando una acción que no era correcta. En futuras ocasiones  serán más responsables puesto que ahora conocen la importancia de no contaminar el entorno que les rodea.

Actividades para realizar en excursiones a zonas naturales

  • En caso de ir de excursión a una zona natural, se debe concienciar a los alumnos antes de visitar la zona. Para ello, podemos realizar la actividad anterior un tiempo antes de acudir a la excursión. Además, podemos relacionarlo con el temario de las asignaturas que traten este tema. Así, estaremos enseñando y educando a los más pequeños en un hábito respetuoso que va a ser beneficioso para la salud de todos en el futuro.
  • Una vez en el lugar, recalcaremos una vez más la importancia de dejar todo de la misma manera en la que nos lo hemos encontrado.
  • Podemos buscar una colaboración con un vivero de plantas y con los responsables de la zona natural para que cada niño pueda plantar un árbol en una zona que sea adecuada según los expertos responsables. Gracias a ésto, los niños se sentirán muy útiles. Así, estarán preparados para afrontar el desafío de mejorar el planeta en el que vivimos.

Estos dos ejemplos de actividades pueden ser muy educativas. Vamos a conseguir que los más pequeños sean conscientes de la importancia de mantener un entorno natural equilibrado y protegido. Los hábitos saludables para niños tienen vital importancia. Están en una edad en la cuál están forjando su personalidad para el resto de su vida. Tenemos que conseguir orientarles hacia una vida saludable y respetuosa con el medio que los rodea. De ese modo, todos seremos más felices y viviremos en un mundo mejor.