Equilibrio mental

¿Qué es el equilibrio mental?

El equilibrio mental es la capacidad de conseguir un punto medio en todo lo relacionado con tus emociones, pensamientos y el resto de aspectos mentales. A veces parece complicado, sobretodo por el gran cúmulo de estímulos externos que recibimos continuamente. Los medios de comunicación y las grandes marcas (entre otros muchos) nos bombardean con mensajes que intentan moldear nuestra forma de pensar, de ver el mundo e incluso de emocionarnos. Nos crean necesidades orientadas hacia el consumismo desmedido. Nos hacen creer que comprando su producto vamos a ser más felices, vamos a tener más amigos y nos lo vamos a pasar mejor. Para combatir este tipo de mensajes, necesitas tener una gran fortaleza y un equilibrio mental.

Somos intranquilos por naturaleza, pero las mejores decisiones las tomamos cuando estamos relajados. Necesitamos una relajación de cuerpo y mente para llevar una vida de éxito. No me refiero a que te conviertas en el “Lobo de Wall Street” cuando hablo de éxito. Cuando te hablo de triunfar en la vida, me refiero a que cuando llegue el día de tu muerte puedas pensar, he vivido y he disfrutado haciendo lo que yo quería hacer. Ese es el mayor éxito que puedes cosechar en tu vida.

A medida que te haces mayor lo vas viendo más claro. Lo difícil es verlo cuando eres joven. No importa tu condición social, raza, medios económicos ni situación personal. Conseguir el equilibrio mental pleno, significa que eres consciente de todas y cada una de las decisiones que tomas. Y no solo eso, sino que las tomas en base a un argumento razonado (a veces puedes realizar actos sin pensar, siempre y cuando no tengan consecuencias negativas en tu salud ni en la de las personas que te rodean). Tienes que saber que intentan manipular lo más preciado que tienes, tu pensamiento. Por suerte, ésto se puede combatir aunque vas a necesitar hacer un gran esfuerzo para mantener unos hábitos saludables para encontrar tu equilibrio mental.

¿Cómo conseguir equilibrio mental?

Para conseguir tener un equilibrio mental, necesitas paciencia y sentido común. Tienes que aprender a tener una visión crítica de las cosas. No puedes creerte todo lo que te cuentan o todo lo que ves a través de una pantalla. Tienes que aprender a distinguir una buena información de una información que intenta llevarte a un pensamiento “prefabricado”. Parece difícil de conseguir, y no te digo que no lo sea, pero tú lo vas a lograr si eres constante y estás decidido a seguir una rutina de hábitos que van a beneficiar tu salud mental.

Existen multitud de técnicas de relajación que te ayudarán a liberar tensiones acumuladas. Son técnicas que a través del movimiento y la meditación conseguirán que cuerpo y mente se relajen. Por otro lado, a parte de este método necesitas tener una forma de pensar analítica. Ésto se consigue utilizando el sentido común. La formación académica puede ayudarte también en este caso. El mero hecho de leer a menudo te ayuda a ir creando un pensamiento crítico y a saber distinguir lo que te interesa de lo que no. Como puedes comprobar, el equilibrio mental se puede conseguir poco a poco con acciones simples.

¿Qué es el equilibrio emocional?

La mayoría de las veces, el equilibrio mental viene de la mano del equilibrio emocional. Nuestra condición social de personas humanas, trae consigo una serie de emociones ante diferentes estímulos que suceden a nuestro alrededor. Vivir con emoción es lo mejor que puedes hacer. Aunque debes de tener cuidado, porque la sociedad capitalista en la que vivimos va a intentar provocar tus emociones para venderte cosas. Por lo tanto, está muy bien que te emociones con cosas que sean auténticas y verdaderas. Por el contrario, debes distinguirlas de aquellas que te quieren tocar el sentimiento (y te aseguro que lo hacen, porque están muy bien orientadas hacia el consumidor) para llevarte hacia un sitio que tú no estás eligiendo.

El equilibrio emocional no se puede enseñar ni aprender. Te lo va a ir dando tu propia experiencia de vida. Lo que sí se puede aprender y poner en práctica son una serie de hábitos saludables para conseguirlo de la mejor forma posible. Éstos hábitos también van a ir ligados con la observación. No hace falta que te encierres en una biblioteca a estudiar las razones del comportamiento humano. Simplemente ponte a observar lo que ocurre a tu alrededor, cómo se comportan las personas en las diferentes situaciones sociales y cómo manifiestan sus emociones en las mismas. A través de esa observación detallada y minuciosa, irás aprendiendo a distinguir cuando una emoción es pura y sin interés de otras que buscan un objetivo (normalmente económico o de otro tipo de beneficio para el que la provoca).

Claves para el equilibrio mental y emocional

La forma de alcanzar el equilibrio mental y emocional viene muy marcada por la personalidad de cada ser humano. Unos lo lograrán antes, otros lo lograrán más tarde e incluso habrá personas que pasen su vida entera sin encontrar dichos equilibrios. Las claves para conseguir tener una mente y unas emociones equilibradas dependerán de tu empeño y de tu madurez. La experiencia de la vida te enseñará muchas cosas acerca de este tema. Cuando hablamos de la experiencia vital no quiere decir que una persona mayor tenga un equilibrio mental y emocional más desarrollado (aunque muchas veces sea así), sino que cualquier persona adquirirá este equilibrio a medida que supere obstáculos de cualquier tipo que se le vayan planteando en su vida.

Uno se va forjando a sí mismo según va avanzando por el sendero de su destino. A cada persona nos van a surgir unos problemas y vamos a cosechar unos éxitos. La manera en la que los afrontemos y los disfrutemos dependerá de lo maduros que seamos en el momento en el que surjan. Esa madurez, a su vez se irá logrando cada vez que pasemos por uno de estos períodos de problemas o éxitos. ¿Y sabes que es lo mejor de todo? Que la vida nunca se para y que cada día vas a tener la oportunidad de ir creciendo como persona y adquiriendo el equilibrio mental y emocional que todos anhelamos para ser felices.

¿Qué es el equilibrio espiritual?

El equilibrio espiritual es una parte del equilibrio mental relacionada con el pensamiento y creencias de cada persona. Hay gente que cree en una figura de un Dios, otros creen en la naturaleza (el poder de las plantas y de los animales), otros creen en una gran explosión que formó el Universo,… Como puedes comprobar, el número de creencias es proporcional al número de culturas diferentes que existen en el mundo. Todas son respetables y cada uno tiene la libertad de elegir la que más encaje con su forma de ser, la que le parezca más lógica o la que le parezca más mística. Es una de las mayores libertades de las que dispone un ser humano y por lo tanto no se le puede privar a nadie de creer en lo que quiera siempre y cuando no perjudique a otras personas, evidentemente.

¿Cómo lograr el equilibrio espiritual?

Para lograr este equilibrio espiritual existen multitud de opciones. Puedes conseguirlo sin salir de tu pueblo o tu ciudad. A lo mejor es necesario que recorras medio mundo y conozcas a otras gentes para encontrarlo. No hay nada escrito acerca de este tema puesto que cada persona tiene un pensamiento distinto y único del resto de personas de la humanidad.

¿Es magnífico verdad? Somos inmensamente ricos y ni siquiera lo sabemos. La riqueza no está en el oro ni el dinero, la verdadera fortuna es el poder disfrutar de toda la variedad de pensamientos que existen en el mundo y ver como todos ellos se unen para un bien común. Cree en lo que quieras, pero cree en algo.

Me da igual si te motivan los perros y solo por eso construyes una perrera y te dedicas a cuidar y encontrarles un hogar a los perros abandonados. También me da igual si crees en un Dios bueno y gracias a eso ayudas a personas necesitadas que necesitan tu ayuda. Incluso me da igual si crees en las estrellas y las constelaciones y gracias a eso consigues crear un artilugio tecnológico que ayude a las personas a guiarse por el mundo. Todas las creencias son distintas e igual de respetables. Pueden ser uno de los motores más importantes de tu vida. La inspiración que te pueda surgir de tus creencias puede contribuir a un gran bien para la humanidad. Además, tú te sentirás mucho mas completo y feliz como persona.

¿Se puede vivir relajado?

Vivimos en una sociedad en la que es muy difícil estar tranquilo y relajado. El ritmo de vida es frenético y no tenemos tiempo para casi nada. O eso es lo que creemos y nos obligan a creer.

Te pido que pares un minuto en tu vida de lo que estés haciendo en este momento y pienses. Piensa lo que te gustaría estar haciendo, donde te gustaría estar, con quién querrías estar. ¿De lo que has pensado, estás haciendo algo en estos momentos? Exacto, la respuesta en el 99% de los casos va ser NO. Tenemos un problema, pero tiene solución.

Lo que tienes que hacer es poner en una balanza tu lista de prioridades y ordenarlas por el orden de importancia que tienen para ti. Si la primera opción es, por ejemplo, ir a patinar no te preocupes. Eso va a ser lo primero que hagas cada día cuando te levantes. Es el primer paso para estar relajado y ser feliz. ¡Hacer lo que quieres hacer!

Excusas para no relajarte

Me dirás es imposible, tengo que llevar a los niños al colegio, tengo que ir a trabajar, tengo que,… Cada uno puede ponerse la excusa que le resulte más conveniente. Yo te digo que pese a tener muchas “obligaciones”, madrugo un poquito más y saco tiempo para lo primero que me apetece hacer cada día que me levanto. Al menos tres veces por semana me voy a realizar actividad física. Ya sea caminar, andar en bicicleta o realizar una rutina de gimnasio para mejorar mi salud. Es la mejor forma de conozco de empezar un día de buen humor y relajado. No hay mejor técnica de relajación que realizar lo que realmente te gusta.

Igual que yo hago ejercicio físico a ti puede que te guste pintar figuritas o cuidar tus bonsais. Da igual lo especial que sea lo que más te guste hacer, ¡pero hazlo! No lo pospongas para mañana. Cada día que pasa en tu vida no vuelve. No esperes para vivir, ¡vive! Y vivir no es irte de viaje a las Bahamas esta semana y a la que viene a escalar el Himalaya (que también). Vivir es disfrutar de lo que te gusta hacer cada día de tu vida. Ahora que ya lo sabes, no tienes excusas. ¡Empieza a disfrutar y verás que relajado estás!

Momentos de estar solo

¿Observas lo que tienes alrededor o caminas por la vida sin fijarte en nada? A mí me gusta observar todo lo que veo. De este modo se aprenden muchas cosas que no están escritas en ningún libro. Del hecho más insignificante de la vida cotidiana puedes aprender algo. ¡Abre tus ojos! La vida es una oportunidad continua. Si vas con más gente es difícil detenerte a ver los detalles de las situaciones que tienes a tu alrededor. Por eso, a veces es importante saber estar solo.

Estar solo no significa que te alejes de la civilización del mundo y te escondas en un bosque oscuro a meditar. Para poder pensar no hace falta irse muy lejos, lo que necesitas es un espacio tranquilo y en silencio. Lo dejo a tu elección. Puede ser tu habitación, un banco en un parque, una Iglesia, una biblioteca,… Cualquier sitio que se te ocurra que pueda estar tranquilo. Puede ser la calle también mientras das un paseo. Lo importante en este caso es que nadie te acompañe y que tengas tiempo para observar y para reflexionar sobre ti mismo. Tienes que conseguir una relajación total, sobre todo de tu mente.

Desconexión mental para liberar el estrés

He de decirte que mucha gente tiene miedo a quedarse solo y que no sabe como afrontarlo. Yo te propongo que lo hagas desde la tranquilidad y desde el saber que no pasa nada. Tu mente necesita una desconexión en ocasiones del resto de las personas. El bullicio y el ajetreo del entorno que te rodea hará que ese estrés global se pase a tu cuerpo y mente como particular.

Si vives en una ciudad, es conveniente que al menos una vez a la semana te alejes un poquito y respires un poco de aire fresco. Date un paseo por una zona boscosa (que no sea peligrosa) o por alguna senda que conozcas. Ésto va a ayudar a que te relajes y encuentres tu equilibrio mental. Durante el paseo, limítate a disfrutar. Escucha cantar a los pájaros, el sonido de una fuente o de un río, el aire moviendo las ramas de los árboles,… Te aseguro que cuando vuelvas a casa vas a ver las cosas de una manera diferente, al menos relajada. Y desde esa relajación debes partir para tomar las decisiones que sean necesarias para afrontar los problemas o retos que tengas por delante.

No hay nada como liberar la mente de cosas mundanas para ver con claridad aquello que de verdad importa. Intenta mantener ese equilibrio mental que te garantice el éxito en tu vida. A veces tenemos los ojos abiertos y no vemos las cosas que pasan delante de nuestras narices. Si te las pierdes, estás perdiéndote tu propia vida. Es como si estuvieras en el cine viendo una película y no te enteraras de nada por estar pensando en otras cosas que nada tienen que ver. Cada asunto debe solucionarse en su momento y tú debes disfrutar el presente. ¡Nadie tiene firmado que va a estar aquí mañana! No dejes de vivir en ningún momento de tu vida ni mucho menos lo pospongas para el futuro. ¡No te relajes, pero vive relajado! 😉