Hábitos saludables para niños

Descubre cómo educar a tu hijo en un modelo de vida sana a través de los hábitos saludables para niños. Éstos, tienen gran importancia ya que desde una edad temprana se interiorizan mejor.

Desde nuestro nacimiento hasta el final de nuestra vida conviene que sigamos una serie de hábitos saludables. Además, los hábitos saludables para niños cobran especial importancia ya que desde una edad temprana se interiorizan mejor.

Cuanto antes se empiece a acostumbrar a un niño a seguir unas pautas saludables para su cuerpo y su mente, más fácil le va a ser asimilarlas.

Hábitos saludables para niños - Hábitos Saludables de Vida

¿Qué son los hábitos saludables para niños?

Los hábitos saludables para niños son una serie de acciones que éstos deben realizar para llevar una vida más sana. Gracias a la implantación de una serie de rutinas en la vida diaria del niño, éste va a ir consiguiendo asimilarlas y hacerlas propias. De este modo, a lo largo de toda su vida va a tener un estilo de vida que va a ser respetuoso con su cuerpo y con su mente. Por tanto, cobra vital importancia que los padres insistan en que sus hijos adquieran los hábitos saludables básicos para que puedan crecer sanos y fuertes.

Los niños van a tener que realizar los mismos hábitos saludables que los adultos pero con ciertas adaptaciones en función de su edad. (Si quieres más información sobre hábitos saludables para adultos, consulta la sección de hábitos saludables).

¿Cómo enseñar hábitos saludables a niños?

Aunque en el colegio toquen este tema, como padres no podemos delegar toda la educación de nuestros hijos en los maestros. Por tanto, los hábitos saludables tienen que tener la base de su aprendizaje en casa. No hay que enseñárselos todos de golpe puesto que puede ser un choque en niños pequeños. Por tanto, la recomendación por mi parte, es que se lo vayas enseñando poco a poco. Por ejemplo: hoy vamos a aprender que tienes que hacer cinco comidas diarias o tienes que intentar dormir siempre en la cama y en la postura adecuada.

Cuanto antes comiences, antes lo aprenderán. No tomes por tontos a los niños aunque sean muy pequeños, ya que son capaces de aprender más de lo que te imaginas. Es una edad en la que intentan copiar muchos de los comportamientos de los padres y adultos. Por tanto, otra muy buena opción (sin duda uno de los mejores métodos de enseñanza) es que prediques con tu ejemplo. Si el niño te ve como realizas una rutina de hábitos saludables, el va a querer hacerla también. Tú eres su referente. Aprovecha esa enorme oportunidad y conviértela en algo que va a ser muy útil para el resto de la vida de tus hijos.

Tipos de hábitos saludables para niños

Actividad física

En este sentido existe una gran contradicción hoy en día. Por un lado están los niños que están apuntados a multitud de actividades extraescolares relacionadas con la actividad física. Por otro lado tenemos a los más pequeños que no realizan ningún tipo de actividad que implique movimiento fuera del contexto escolar. Aquí surge el gran dilema.

¿Qué opción es mejor? “Súperactivos” vs “Sedentarios”

Yo te digo que ninguna de las dos es una buena opción para un niño. Como padres tenemos la obligación de ser consecuentes y velar por la salud de nuestros hijos. Vamos a ver ambos casos.

Por una parte tenemos a los niños que no paran de realizar actividades, los que hemos denominado “niños súperactivos“. Sí, están llenos de energía y necesitan liberarla. Eso es cierto, pero no por ello tienen que estar apuntados a una maratón de actividades que les deja agotados. Eso no es sano. No deben estar expuestos a una actividad constante durante todos los días de la semana. Son personas y también necesitan descansar, incluso más que los adultos como veremos más adelante.

En la otra parte de la cuestión tenemos a los niños que pasan más horas sentados que realizando alguna actividad que implique movimiento. A éstos se les conoce como “niños sedentarios“. Se pasan las horas sentados en el sofá o una silla viendo la televisión, utilizando la tablet o jugando a la videoconsola. Ésto tampoco es bueno porque su cuerpo necesita una dosis de actividad mínima al día.

¿Cuál es la solución?

Los padres somos la clave en esta cuestión. El niño probablemente hará lo que le mande el adulto e irá a las actividades que los padres le apunten. Probablemente se quejará si va a muchas y lo hará también si va a pocas. ¿Qué bonito es ser padre verdad? 😉

Bromas a parte, la solución pasa por el equilibrio. En el término medio está la virtud, decía el filósofo griego Aristóteles. Es por ello que vamos a intentar que nuestro hijo realice una serie de actividades que le mantengan activo pero que no le agoten. Si la semana lectiva tiene cinco días, estaría bien que realizará dos actividades por la tarde durante tres de esos cinco días. En el fin de semana podría realizar dos actividades el sábado por la mañana. Y el domingo lo dejaríamos para que descansara.

¿A qué actividad llevo a mi hijo?

Eso es algo que debes hablar tranquilamente con él. No es lógico que lo apuntes a fútbol, baloncesto, tenis de mesa, patinaje, gimnasia rítmica, balonmano, ballet y rugby. Te sonará a disparate, pero hay niños que hacen semanalmente una cantidad de actividades del estilo al ejemplo anterior. Si lo haces, tu hijo va a terminar harto y fundido de cansancio. Entre deberes, estudio y actividades no va a tener tiempo libre para aburrirse y ser creativo. Los niños necesitan tiempo libre y no tener todos los días de su vida programados.

Dialoga con él y tratar de llegar a un acuerdo para ver que actividades puede realizar dentro de la oferta que hay disponible en vuestro lugar de residencia. Escoged aquellas que no coincidan los horarios y que estén separadas en el tiempo por al menos un día. De ese modo podrá disfrutarlas y estará deseoso de que llegue el día de realizar estas actividades. Utilizando el sentido común y la razón lo conseguiréis. Gracias a este método, forjaréis un lazo más fuerte de unión y tu hijo confiará más en ti.

Si tu hijo tiene una carga semanal de actividades moderada y encima esas actividades a las que acude le gustan, será feliz. A veces hacerle feliz es más fácil de lo que piensas. Necesita tu comprensión. El resto del tiempo libre debe pasarlo con los padres y familiares cercanos. El niño tiene que estar con su familia y recibir cariño y afecto. No podemos “deshacernos” de él apuntándolo a mil actividades. Sé que es complicado por temas laborales, pero a la larga es una etapa de tu hijo que no va a volver y te arrepentirás si te la pierdes. Saca tiempo de donde sea y pásalo con él.

Descanso

Los niños necesitan dormir diez horas al día, al menos hasta llegar a la adolescencia. Están en una etapa en la que están creciendo y su cuerpo sufre muchas modificaciones. Su descanso es estrictamente necesario para después tener un rendimiento óptimo en todo lo que hacen (colegio, actividades,…). Este descanso debe realizarse en una cama y de manera horizontal. No me vale que el niño se quede dormido en el sofá en una mala postura o que se duerma al día siguiente en la mesa del colegio por no haber descansado bien. El descanso es uno de los hábitos saludables para niños más importante.

Tamaño de la cama del niño

El tamaño de la cama debe ser el suficientemente ancho y largo para que su cuerpo pueda estirarse sin tocar los extremos. Debe estar situada en una zona de la habitación que sea accesible para los padres y que esté a su vez resguardada del frío que pueda entrar por la puerta o la ventana.

Leer un cuento antes de ir a dormir

Como técnica de relajación es infalible. Una vez que el niño esté metido en la cama, debes leerle un cuento o contárselo de memoria (si te lo sabes). Durante ese pequeño ratito entre que te escucha y se queda dormido su imaginación echa a volar construyendo un mundo mágico. Ésto le hace dormirse tranquilo y con una sonrisa de oreja a oreja. Probablemente con el tiempo tendrá un relato que será su favorito y te pedirá que se lo cuentes muchas noches. Ten paciencia, es un niño y le encanta la fantasía y las aventuras que rodean a los personajes de los cuentos. Le ayudarás a desarrollar el pensamiento convirtiendo las palabras que le dices en imágenes en su mente.

La habitación debe estar recogida y ordenada

La zona de descanso de nuestro pequeño debe tener un orden. Debes acostumbrarle a que sea él quién recoge todo lo que esté tirado (juguetes, ropa,…). De este modo adquirirá un sentido de la responsabilidad que le ayudará a ser una persona organizada en el resto de aspectos de la vida.

Evitar utilizar dispositivos con pantallas antes de ir a dormir

Las tablets y los teléfonos móviles (entre otros) están muy bien, pero tu hijo no debe utilizarlos antes de ir a dormir. Éstos dispositivos emiten un tipo de luz a través de sus pantallas que produce una gran estimulación en el cerebro. De modo que si los utiliza antes de irse a dormir tendrá más dificultades para conciliar el sueño. Su vista también se lo agradecerá, ya que no es nada recomendable el uso de estas pantallas cuando estamos completamente a oscuras. Hay horas más adecuadas para su utilización, antes de ir a dormir evita que tu hijo use estos aparatos electrónicos.

Para conocer más datos y pautas para personas en edad adulta, puedes consultar la sección de descanso.

Alimentación

Cualquier niño necesita llevar una alimentación sana y equilibrada. Es muy importante que que así sea para su correcto desarrollo físico y mental. Los primeros años de su vida son clave en su evolución y por tanto has de tener especial atención en la alimentación de tu hijo.

Existen multitud de opciones a la hora de realizar platos divertidos para que tu hijo vea el acto de comer como algo que es bueno. De lo contrario, si ven la comida como algo feo y asqueroso no la comerán. Por eso hay que echarle un poco de imaginación a la colocación de los ingredientes de los platos y verás como le encanta. Puedes dibujar caras, animales, paisajes,… Si aún así no se te ocurre ninguna idea, puedes echar un ojo en la sección de recetas de comida saludable.

Debo destacar que es importante que tu hijo realice las cinco comidas diarias obligatorias. De ese modo mantendrá su metabolismo activo y su aparato digestivo se regulará. La hora de la comida (cena, almuerzo, desayuno o merienda) tiene que ser algo que disfrute y que a su vez le alimente para estar fuerte y sano.

¿Qué hábitos saludables deben practicar los niños antes de comer?

Antes de comenzar cualquier comida, los niños deben seguir una serie de pautas relacionadas en gran medida con la higiene personal. Los más pequeños se pasan el día jugando y tocando cosas con las manos. Estos objetos pueden estar en el suelo, ser una planta, un animal,… Debido a ésto, sus manos están llenas de organismos microscópicos. Estas bacterias, pueden causar alguna enfermedad si se llevan las manos a la boca. Por tanto, es muy importante que se laven las manos con agua y jabón antes de cada comida. De ese modo evitaremos que se puedan contagiar de cualquier peligro externo. Es un acto muy simple pero que puede prevenir de muchas enfermedades.

Higiene postural

Su espalda se está formando y desarrollando, por eso es imprescindible que cuando el niño esté sentado o tumbado (principalmente) tenga una postura adecuada. Muchas de las malformaciones de la columna vertebral se producen en esta etapa de la vida como consecuencia de las malas posturas. Estar mal sentado en el colegio, estar tumbado de mala manera en el sofá o dormir en una mala posición puede derivar en futuros problemas de espalda. Si quieres saber más acerca de estás dolencias visita la sección de enfermedades que pueden derivarse de una mala postura.

Los más pequeños tienden a adoptar posturas incorrectas en las que pasan demasiado tiempo. Debemos enseñarles cuáles son las buenas posturas y que las adquieran como hábito saludable.

Posturas correctas

  1. Sentado en la silla con la espalda bien apoyada en el respaldo y en posición erguida y recta.
  2. Sentado en el sofá de la misma manera que nos sentamos en la silla del caso anterior.
  3. Tumbado en la cama de manera horizontal. Puede estar acomodado lateralmente pero con la espalda derecha. Puede encoger o estirar las piernas en función de cómo esté más cómodo.

Posturas incorrectas

  1. Sentado en la silla y apoyado con el cuerpo sobre la mesa.
  2. Tumbado en el sofá de mala manera con el cuello y la espalda torcidos.
  3. Tumbado en la cama en posición torcida, con el cuello mal apoyado sobre la almohada y con una pierna fuera del colchón.

Higiene personal

Los niños suelen estar en constante contacto con otros niños y normalmente son portadores de virus que se contagian fácilmente. Para prevenir este tipo de contagios y que caigan enfermos, deben mantener una higiene personal.

Pautas básicas

  1. Cuando se levanten tienen que lavarse la cara, las manos y peinarse.
  2. Después de desayunar obligatorio lavarse los dientes. (Siempre después de cada comida).
  3. Tienen que lavarse las manos siempre antes de comer para no llevarse gérmenes a la boca.
  4. El baño es también algo esencial y además relajante. (Se debe hacer cada día).
  5. Llevar la ropa limpia y planchada para estar cómodos.

Cumpliendo esta serie de consejos, tus hijos mantendrán una higiene básica que les servirá para estar limpios e incluso para prevenir posibles enfermedades contagiosas. Si quieres más información acerca de este tema, consulta la sección de higiene personal.

Equilibrio mental

Todo niño necesita tener la mente libre de pensamientos que no son acordes para su edad. En ocasiones es inevitable que tengan que soportar la ruptura del matrimonio de sus padres o la pérdida de una persona cercana a ellos. Todo este tipo de casos marcan a un niño en gran medida y le coartan de disfrutar lo que a su edad merece.

La mente es igual de importante que el cuerpo, por tanto debe estar igual de sana para que todo vaya bien y tengamos buena salud. Un niño necesita liberar adrenalina realizando aquello que más le guste. De ese modo su mente se libera y consigue una terapia de relajación a través del juego. Debes escuchar a tu hijo y comprender sus problemas para intentar ayudarle. En otras ocasiones simplemente te querrá contar lo que ha hecho en el colegio o el pedazo de gol que ha marcado en la actividad extraescolar.

Necesitan cariño y comprensión ya que a su edad les surgen muchas preguntas y dudas. Si te pregunta cualquier cosa, contéstale con naturalidad. Solo quiere aprender cosas nuevas de un mundo que apenas conoce. Su inquietud y curiosidad es inagotable y de ti depende como padre el estimularle. Así conseguirás que tenga una mente activa y capaz de resolver situaciones rápidamente. No les subestimes, son más listos de lo que te imaginas.

Actividad social

A edades tempranas se pasa gran parte del tiempo rodeado de otros niños de la misma edad o similares. Esta actividad social que se genera con la interacción de los pequeños es muy beneficiosa para ellos. Por eso es importante que un niño no esté toda la tarde encerrado en casa. Si puedes ir con él al parque, vete y que juegue con otros niños. Si tiene una actividad, anímale a que participe y se lo pase bien con el resto de compañeros.

En su proceso de descubrimiento de la realidad en la que viven, la influencia de las amistades, la de los familiares y la de sus pensamientos hará que vaya forjando su propia personalidad. Está metido de lleno en el camino de su vida futura y cuantas más experiencias comparta con el resto de personas que le rodean, ¡mucho mejor!