¿Por dónde empezar?

¿Estás cansado de sentirte mal? ¿Tiemblas cada vez que tienes que hacerte un análisis de sangre por miedo a los resultados? ¿Piensas que la báscula es tu enemiga? Si has contestado que sí a todas estas preguntas, estoy aquí para ayudarte. La solución viene de la mano de los hábitos saludables.

No tengas miedo, no hace falta sufrir una tortura diaria para tener una buena salud. Basta con seguir una serie de hábitos saludables. No te puedo decir que va a ser muy fácil conseguirlo, pero si puedo decirte que si tienes interés lo vas a conseguir. Solo necesitas ser constante y habituarte  a hacer las cosas correctamente. La diferencia entre hacerlo bien y hacerlo mal radica en el interés que le pongas. Tu salud es lo primero. No lo dejes para otro día o como propósito de fin de año. Si quieres ganar en salud, ¡empieza ya! No pierdas el tiempo poniéndote excusas que ni tú te crees.

Vas a mejorar tu salud

Lo primero que debes hacer es relajarte. Piensa que lo vas a conseguir. Si tu mente está preparada, tú también lo estás. A partir de ahí tienes que pensar el punto al que quieres llegar. Por ejemplo, como mal y cada día a una hora distinta. Quiero llevar una alimentación saludable y comer la mayoría de los días a la misma hora. Para conseguir pasar de nuestra situación actual a nuestro objetivo, debemos seguir unas pautas.

Los hábitos saludables se dividen en varios tipos. En el enlace anterior, podrás encontrar toda la información sobre cada uno de ellos en función de tu caso. Puede que solo desees mejorar tu alimentación o por otro lado quieras mejorar tu forma física. Mi recomendación es que una vez que te pones a ello, te centres en mejorar todos. Éstos hábitos de vida sana están relacionados entre sí, por tanto sería muy bueno que practicases todos a diario.

Para que no te agobies, al principio, puedes empezar por practicarlos de uno en uno. Enseguida vas a coger ritmo y tu propio cuerpo te va a pedir más. El cuerpo se acostumbra a lo que le des. Si le das actividad, te pide actividad. Si le das vagancia y desidia, eso mismo te va a pedir cada vez en mayor proporción.

No te desmotives a las primeras de cambio. En la vida a veces no todo es de color de rosa. Hay que aprender a tolerar la frustración. Si lo sigues intentando lo vas a conseguir tarde o temprano. Cualquier persona del mundo tiene capacidad para lograr los objetivos de llevar una vida sana. Da igual donde vivas, tu religión, tu raza, tu sexo,… Solo importa tu voluntad y las ganas de querer mejorarte a ti mismo. Tú único rival eres tú.

Confío en ti. Tu salud es lo primero.