Protección solar

En esta guía sobre la protección solar, vas a descubrir todo lo que necesitas saber para protegerte del sol. Gracias a ello, podrás disfrutar del verano de una manera saludable sin dañar tu piel.

La radiación solar es muy perjudicial para la salud. Solo tienes que fijarte en la voracidad con la que erosiona cualquier tipo de objeto sin importar el material del que esté hecho. Si tu dejas algo hecho de metal al sol, se acaba deteriorando. Al igual pasa con la pintura de los coches, el color de las aceras de las calles,… Si el sol es capaz de quitar color o estropear ese tipo de materiales tan resistentes a primera vista, imagina que no puede hacer con tu piel.

Por ese motivo, ese esencial utilizar protección solar cuando vamos a estar expuestos al sol durante un tiempo prolongado. Mi recomendación es que siempre utilices cremas o aceites corporales que te protegan de la radiación solar. Da igual la época del año que sea. Si que hay que tener especial atención en verano, puesto que es el momento en el que los rayos de sol inciden con más fuerza sobre la superficie terrestre.

Protección Solar - Hábitos Saludables de Vida

¿Qué es la protección solar?

La protección solar es todo aquello que está relacionado con proteger la piel de cualquier daño que el sol pueda realizarla. El sol es fuente de vida, pero a la vez la va quitando lentamente. Es por eso que debemos protegernos de su efecto puesto que puede llegar a ser muy dañino.

En algunos países de habla hispana, se utiliza el término de bloqueador solar para referirse a la protección solar. He de decir que ambos términos significan lo mismo. Con la palabra bloqueador, podemos entender que estamos tapando la entrada a los rayos solares. No les permitimos que atraviesen nuestra piel. Protección solar o bloqueador solar son términos para definir cualquier tipo de crema que utilicemos para protegernos o bloquear las radiaciones solares.

Existen diferentes cremas y aceites para el cuerpo y la cara, que intentan evitar que los rayos del sol traspasen nuestra piel. Son múltiples las enfermedades y los cánceres que se pueden prevenir con el simple gesto de darse protección solar cada día. No importa la estación del año, si hace sol o está nublado. Aunque no lo notes, siempre que estás en la calle estás recibiendo radiación solar.

Puedes protegerte las parte de tu cuerpo con ropa (sobre todo en invierno), pero siempre habrá algunas (las manos, la cara, el cuello) que quedarán al descubierto. En esas partes del cuerpo, debes darte una mayor protección solar diaria. De ese modo, a parte de prevenir posibles enfermedades de la piel, esta última lucirá más bonita.

Cómo saber que protección solar usar

Existen diferentes tipos de protección solar que variarán en función de su grado de protección de la piel. Van numeradas desde unos dígitos más bajos a unos más altos. Cuanto mayor sea el factor de protección solar, mayor será la protección que nos proporcione.

El FPS (Factor de Protección Solar) tiene una numeración comprendida entre el 10 y el 100. El 10 sería el FPS que protegería menos de la radiación solar y el 100 es el FPS que más protege de la acción del sol sobre nuestra piel. Debes tener en cuenta que el daño causado por el sol es irreversible. Ésto quiere decir que todo el sol que te da en la piel mientras no llevas protección, te está dañando la misma. Puede que te aparezcan manchas, rojeces, arrugas, decoloraciones e incluso cáncer de piel en el peor de los casos.

Según tu color de piel debes utilizar un factor de protección solar u otro. Cuanto más clara sea tu piel, más alto debe ser el FPS de la crema solar que utilices. Por otro lado, a medida que tu piel se vaya oscureciendo puedes utilizar una crema con un FPS inferior. Siempre es mejor protegerse de más que de menos. Por lo tanto, si dudas que crema utilizar elige la que tenga un factor de protección solar más alto.

De este modo, detendremos el efecto dañino que el sol causa en nuestra piel y nos quedaremos solo con sus propiedades buenas. Entre estas propiedades destaca la absorción de Vitamina D gracias a la luz solar. Debido a este motivo, nuestros huesos se fortalecerán gracias a que el calcio será absorbido por el organismo de manera más eficiente.

Además, tu estado de ánimo también se beneficiará de la luz solar. Como consecuencia de la exposición saludable a los rayos de sol, estarás más alegre y feliz que sino lo hicieras o vivieras en un lugar donde apenas sale el sol porque está siempre nublado y lloviendo.

Cómo actúa la protección solar

La protección solar actúa sobre nuestra piel creando una capa invisible sobre la misma. Con una cámara de vídeo muy potente capaz de filmar en el espectro ultravioleta, se puede llegar a visualizar dónde nos hemos dado crema y dónde no lo hemos hecho. Se nota debido a que en los lugares dónde nos hemos aplicado la protección solar se ha creado una capa que es de distinto color a la piel.

Esta capa, hace un efecto de barrera y no permite que traspasen las radiaciones perjudiciales que provienen del sol. Por lo tanto, es muy importante extenderla bien y equitativamente por todo nuestro cuerpo. Si olvidamos alguna zona o no pedimos ayuda para darnos protección en la espalda, nos vamos a quemar. Quemarse la piel por haber estado expuesto al sol de manera prolongada, es algo muy doloroso y que deja secuelas en nuestra dermis.

Sino quieres llegar a este extremo, utiliza protección solar de manera regular en tu día a día. Si eres de los que prefiere no darse crema por ahorrar un poco de dinero, estás equivocado. Eso es así porque después de quemarte vas a tener que gastarte más dinero en cremas para aliviarte (aloe vera, after sun,…). Por lo tanto, no escatimes cuando se trata de tu salud. Invierte lo que sea necesario porque tu salud no tiene precio.

Por qué usar protector solar

Aunque no puedas verlo a simple vista, tu piel se está dañando sino usas protector solar. No las ves, pero seguramente tu cara y zonas del cuerpo que más se exponen al sol estarán llenas de una especie de pecas o puntitos negros. Parece que te han estado quemando con palillos punto a punto.

Todos nacemos con una piel sana pero va envejeciendo a diferentes ritmos en función de lo que la cuidemos. Cuidarla significa usar protector solar e hidratarla al llegar la noche. De ese modo, la piel siempre estará protegida y sufrirá mucho menos que si la dejamos tal cual sin aplicarnos ningún producto.

Un protector solar es una sustancia que aplicamos en la piel con el fin de protegernos de los rayos del sol. No sólo desde el punto de vista de la aparición del cáncer de piel (que vemos que se han multiplicado el número de casos), sino también desde el aumento del ritmo del envejecimiento. El protector solar (crema) tiene una parte que actúa como filtro y otra que hace la labor de pantalla, reflejando esta última determinados rayos provenientes del sol.

En muchas ocasiones, el mejor protector solar es evitar el sol. Si se puede ir por la sombra o permanecer en ella, mucho mejor. También se pueden utilizar gafas de sol para proteger nuestra vista de la luz solar o un gorro para tapar nuestra cabeza y que los rayos no incidan directamente en ella.

Mejores cremas solares

Existen muchos tipos de cremas solares dentro del mercado, por lo que debemos ser observadores y analíticos antes de comprar una. Los ingredientes tienen que ser lo más naturales posibles. Ésto parece obvio, pero si te paras a leer las etiquetas de cualquier crema lo verás. Te darás cuenta de que la mayoría de sus componentes son productos químicos.

Otro aspecto a tener en cuenta antes de comprar una crema solar es el FPS que tiene dicha crema. El FPS nos protege de los rayos que el sol emite. El número que aparece en el bote de crema, indica el tiempo que puedes permanecer al sol sin quemarte.

Por ejemplo, vamos a ver un caso si fueses una persona de piel blanca que a los 10 minutos de estar al sol sin protección empiezas a quemarte. Decides utilizar una crema de protección solar con un FPS del 30. Una vez que te lo apliques uniformemente por todo el cuerpo, podrás estar al sol 300 minutos sin quemarte. El cálculo se realiza multiplicando el tiempo en el que te quemarías sin utilizar protección por el FPS de la protección solar que te apliques. Conviene no apurar los tiempos y darse crema solar de manera frecuente cuando se está expuesto al sol. Por muy buena que sea la crema, nuestra piel siempre va a sufrir un poco por estar tanto tiempo expuesta a la radiación solar.

La mejor crema solar dependerá de cada persona y su color de piel. Yo te recomiendo que siempre que dudes, utilices la crema solar que tenga un FPS superior. De ese modo estarás más protegido. Si tienes la piel muy blanca, utiliza crema que tenga un FPS muy alto. A medida que tu piel sea más oscura, usa una protección con un FPS más bajo.

Protección solar facial

Aunque darse protección solar en el cuerpo es muy importante, no debes olvidar darte protección solar facial. La crema solar para la cara va a proteger una de las partes más expuestas y sensibles de tu cuerpo. Es recomendable utilizar una crema solar facial con un mayor FPS que la protección solar que utilicemos para el cuerpo. Es decir, si para el cuerpo utilizas una crema con FPS 15, para la cara debes de utilizar una crema con FPS 30 como mínimo.

La aplicación de la protección solar facial debe ser uniforme por toda la cara. Al ser un tipo de crema bastante densa, es probable que durante unos minutos tu cara luzca completamente blanca. No debes darlo importancia y tienes que esperar a que tu piel absorba toda la crema que te has aplicado. Si la has extendido bien, llegando a todos los puntos de tu cara, tendrás una protección solar completa.

La frecuencia con la que debes renovar la aplicación de la crema de protección solar para la cara debe ser alta. Una exposición prolongada al sol con el añadido de bañarte en el mar o la piscina, hará que la protección solar vaya reduciendo su efecto. Por lo tanto, no olvides darte cada poco tiempo una nueva dosis de crema en la cara.

Crema solar para bebés

Los bebés tienen una piel perfecta y nueva. Libre de cualquier tipo de impurezas o daños causados por los agentes climatológicos. A su vez, este tipo de piel es muy delicada porque aún no está formada por completo. La mejor forma de proteger la piel de un bebé, es utilizar una crema solar con un FPS muy alto. Da igual si el bebé tiene la piel más clara o más oscura. En este caso no hay que escatimar y es mejor protegerlo al máximo.

De la misma manera, lo recomendable es que los bebés no sufran una exposición prolongada al sol. Esto quiere decir que la luz solar no debe incidir sobre ellos durante más tiempo del estrictamente necesario. Si tienes un bebé mantenlo siempre que puedas en lugares con sombra. Si va en el cochecito o la silla, utiliza sombrillas o parasoles para que el sol no le dé directamente.

En la época de verano, cuando más calor hace, evita salir con el bebé a la calle en las horas centrales del día. Estás horas van desde las 12:00am hasta las 17:00pm aproximadamente. Aunque lo lleves por la sombra, va a sufrir una deshidratación más alta de lo habitual. Para evitar posibles sustos es mejor salir a pasear un poco más tarde cuando el sol empieza a aflojar.

Para saber más...
Sigue descubriendo los beneficios de las Cremas y Aceites Corporales.