Viajar para mejorar tu salud

Viajar para mejorar tu salud es algo necesario hoy en día. Cada vez que viajas, abres un poquito más tu mente. A veces piensas que todo el mundo gira en torno a ti y que no hay otras formas de ver la vida. Nada más lejos de la realidad, solo tienes que salir de tu zona de confort para ver que te equivocas. Hay tantas formas de ver la vida como personas existen en este mundo. Es por ello que debes ser decidido y valiente. Pierde el miedo a salir de tu ciudad o de tu pueblo y descubre el resto de culturas que están ahí fuera.

En cualquiera de las sociedades avanzadas de nuestro planeta, el ritmo de vida es muy elevado. Apenas tienes tiempo para disfrutar de las cosas que te rodean. Es por ello que te invito a que realices al menos un viaje al año. Cuando sales fuera de tu entorno y vas a otro lugar simplemente a relajarte y disfrutar, eres feliz. Esa felicidad y esa sonrisa que se te pone en la cara es buena para tu salud.

Viajar para mejorar tu salud - Hábitos Saludables de Vida

¿Dónde me voy de viaje?

Hay multitud de destinos y en una vida es prácticamente visitarlos todos. Mi consejo es que te guíes en función de tus gustos o de tus sueños. ¿Quién no tiene un lugar al que siempre ha deseado ir? Ahorra dinero poco a poco y date el gusto de poder realizar ese gran viaje con las personas que más quieres. Yo pienso que el dinero invertido en viajes no es un dinero desperdiciado, si no todo lo contrario. Disfrutarás de cada céntimo que te gastes, te lo aseguro. Ya sea comiendo en un buen restaurante en lo alto de un rascacielos de Nueva York, dando un paseo en una bicicleta alquilada por las calles de Ámsterdam o disfrutando de una ruta de safari en Kenia. Éstos son algunos ejemplos de cómo disfrutar de un buen viaje.

Pero si lo prefieres, puedes realizar otro tipo de planes más económicos y de los cuales también vas a obtener una gran satisfacción. Es innegable que a ciertos sitios solo puedes acudir si dispones de suficientes recursos económicos. Pero también puedes conocer más a fondo tu país si te lo propones. De este modo, no tendrás que irte muy lejos y te darás cuenta de la cantidad de sitios maravillosos que tienes a tu alrededor. Estoy seguro de que vivas donde vivas hay algo que merece la pena visitar y disfrutar. ¿No es maravilloso?

Viajar te ayuda a desconectar

Desconectar tu mente es algo necesario de vez en cuando. No todo tienen por qué ser largas estancias. También debes realizar pequeñas escapadas de fin de semana. Si disfrutas de la gastronomía, probarás platos típicos de otros lugares que seguro que te parecen sorprendentes y te dan nuevas ideas para implementar en tu dieta. Por otro lado, existen multitud de actividades deportivas para realizar en la naturaleza (pasear a caballo, descender un río en piragüa, rutas de senderismo,…).

Viajar para mejorar tu salud es una de las mejores opciones que puedes elegir. Aparte de los lugares que visitarás, también conocerás a otras personas y compartirás experiencias. Este hecho es muy significativo y beneficioso para tu salud, como veíamos en la sección de actividad social.

Reserva tu viaje con antelación

Si lo dejas para el final te va a costar más. Si estás pensando en realizar un viaje y necesitas comprar billetes de avión y reservar un hotel, cuanto antes lo hagas mejor. El precio irá aumentando a medida que llegue la fecha que tenías programada. Mi consejo es que lo tengas todo comprado al menos con seis meses de antelación. De este modo te ahorrarás más del doble de dinero.

Donde más notes la diferencia será, probablemente, en los billetes de avión. Elegir una buena fecha con la suficiente antelación te supondrá un ahorro de cientos de euros/dólares. Puedes realizarlo por tu cuenta o si lo prefieres, puedes delegar esta tarea en una agencia de viajes (te cobrarán una pequeña comisión por el trámite, pero en ocasiones merece la pena).

Planifica tu viaje para aprovechar el tiempo en tu destino

Gracias a Internet dispones de cualquier tipo de información acerca de cualquier lugar del mundo que desees visitar. Es por eso que te pido que intentes planificar tu viaje teniendo en cuenta todos los factores que puedes controlar. Habrá otros que sean imprevisibles, ¿pero así tendrás más emoción el viaje, no?

Mi consejo es que si vas a visitar sitios en los que se necesite una entrada, la lleves comprada desde casa. Te evitarás largas colas de espera y aprovecharás tu valioso tiempo de viaje. Puede que te cueste un poquito más, pero ¿no es mejor pagar dos euros a mayores que esperar una cola de dos horas? Ahí cada uno que elija sus preferencias, yo pienso que el tiempo es más valioso.

Si tienes pensado visitar una ciudad que no se pueda ver en un solo día, organiza tu estancia. Tendrás que dividir los días de los que dispones entre las cosas que quieres ver. De este modo agruparás en cada día los lugares más cercanos por barrios o distritos. Así ahorrarás en transportes y sacarás el máximo partido a cada día de tu viaje.

Si eres capaz de hacer esta pequeña planificación antes de partir, tu viaje se convertirá en un auténtico chollo. No solo por el dinero que te ahorrarás al comprarlo con antelación, si no por el tiempo bien invertido gracias a tu hoja de ruta. Luego puedes hacer alguna modificación sobre la marcha, ya que no existe el planning totalmente perfecto, pero eso dependerá de otros factores como el cansancio que vayáis acumulando, la meteorología y otros factores externos que son imprevisibles.

Seguro médico antes de viajar al extranjero

Siempre te recomiendo que lleves contratado un seguro médico para viajar a cualquier parte del mundo. Nunca sabes lo que puede pasar y es mejor pagar unos euros de más que luego abonar una factura médica. Si tienes cualquier tipo de lesión fuera de tu país, el coste sanitario se cargará al paciente. Gracias a los seguros médicos de viajes internacionales, podrás limitarte a disfrutar de tu estancia sin preocuparte de nada más. Si sufres un accidente y necesitas atención médica, estarás cubierto por tu póliza de seguro de viaje.

¡Pero ojo!, fíjate siempre en las cuantías que te cubre dicho seguro, puesto que en la mayoría de los países del mundo la sanidad es privada. Eso quiere decir que hasta una mínima intervención, como puede ser darte unos puntos de sutura por un corte, puede suponer un importe económico bastante elevado. Para ello es preferible una póliza aseguradora de viaje que cubra gastos médicos como mínimo entre 40.000 y 50.000 euros. Puede parecerte mucho dinero, pero te aseguro que si te vas de viaje a México y te rompes una pierna por tirarte a la piscina de forma incorrecta la operación podría ascender a un coste igual al que te he expuesto o incluso ser muy superior. Es mejor ser precavidos e ir bien cubiertos por nuestro seguro médico de viaje.

Si sufres algún percance durante tu estancia en el extranjero, deberás dirigirte a un hospital dentro de los que tu póliza de seguro te cubre. Si acudes a otro hospital con el que tu aseguradora no tenga convenio, no te abonarán ninguno de los costes. En caso de accidente grave, te trasladarán en ambulancia al hospital más cercano y más tarde se resolverán los temas burocráticos entre clínica sanitaria privada y aseguradora.

¿No estás deseando empezar tu nuevo viaje?

Después de leer toda esta lista de consejos y aclaraciones, es momento de que te pongas en marcha. Cuanto antes empieces a planificar tu nuevo viaje, ¡mucho mejor! Ahora ya no tienes excusa. Viajar te ayuda a mejorar tu salud en muchos más aspectos de los que te imaginas. Las personas somos nómadas por naturaleza. Las sociedades actuales te obligan a ser  sedentario y por ahí vienen muchas frustraciones. No te quedes sentado en el sofá y empieza a vivir tu vida al máximo. Nada te va a hacer más rico que viajar a cualquier lugar y disfrutar de esa experiencia.

Lo ideal sería visitar al menos un país por cada año de edad que tengas. Es decir, si tienes 47 años tienes que haber visitado al menos 47 países para ser considerado como el viajero perfecto. En muchas ocasiones eso es imposible por diferentes causas. No te desanimes, en vez de países podemos reducir el círculo a estados, comunidades, provincias, ciudades, pueblos,… Como puedes ver, todo es relativo y cada persona debe vivir su propia experiencia de viajero. ¡Buen viaje!