Nutrición y dieta

¿Qué es la nutrición?

La nutrición  es el proceso de transformación de los alimentos que ingerimos. Cuando comemos, los alimentos hacen un recorrido a través de nuestro aparato digestivo. Es ahí donde se transforman en energía. Ésto es así gracias a la digestión. El proceso que tiene lugar en nuestro cuerpo para transformar los alimentos es el siguiente:

  1. Los alimentos entran en nuestro organismo a través de la boca.
  2. En la boca los masticamos para hacerlos más pequeños y poder tragarlos.
  3. Los trozos más pequeños, bajarán por el esófago en dirección al estómago.
  4. Una vez en el estómago, serán digeridos gracias a la acción de los jugos gástricos.
  5. Cuando todos los alimentos han pasado a un estado líquido por el proceso de digestión, pasarán en forma de nutrientes a la sangre a través del intestino delgado.
  6. Los alimentos que no se hayan podido digerir, serán trasladados al intestino grueso. Después serán expulsados del organismo en forma de heces.

Cuando digerimos los alimentos, sus nutrientes pasan a la sangre y nos aportan los componentes que nuestro cuerpo necesita. Para conseguir una buena alimentación, estos nutrientes deben ser saludables. Si ingerimos alimentos no saludables, los nutrientes que asimile nuestro cuerpo tampoco serán buenos para nuestro organismo.

Por eso es muy importante seguir una dieta variada y equilibrada. Comer un poco de todo y mucho de nada. Si adaptamos este hábito saludable en nuestra rutina diaria de alimentación, contribuiremos a que nuestro cuerpo esté nutrido correctamente.

Nutrición humana y dietética

La nutrición adecuada para un ser humano de estar compuesta por una serie de alimentos variados. Se tomarán repartidos en cinco comidas diarias obligatorias. La dietética se encarga de organizar las diferentes cantidades de alimentos que se tomarán en función de las características de cada persona. Factores como el peso, la edad, la estatura, el sexo, sus rutinas diarias,… Serán todos determinantes a la hora de planificar la dieta alimenticia que debe seguir una persona concreta. Por eso es muy importante ponerse en manos de un experto. No puedes fiarte de cualquier dieta “universal” que leas por ahí.

No cualquier dieta vale para cualquier persona. Cada ser humano tiene que seguir una dieta personalizada en función de sus características personales.

Tienes que tener un pensamiento crítico y saber valorar la información que obtienes de los diferentes medios a los que tienes acceso. No tendrá la misma dieta un hombre de 80 años con movilidad reducida, con 70kg de peso y 1,65cm de altura que una mujer de complexión atlética de 25 años que realiza actividad física todos los días, pesa 58kg y mide 1,70cm. Te expongo un ejemplo drástico para que seas capaz de ver la diferencia. Si a estas dos personas les pusiésemos la misma dieta, con las mismas cantidades de alimentos y las mismas pautas, no tendría sentido.

Calorías de los alimentos

Cada alimento tiene una composición química y una serie de nutrientes. Unos tienen más de unos nutrientes y otros menos. La clave es encontrar el punto medio para que las calorías que ingerimos sean lo más cercanas posibles al valor de las calorías que consumimos. Los valores medios según la OMS (Organización Mundial de la Salud) para un hombre adulto serían de entre 2000 y 2500kcal y en una mujer adulta entre 1500 y 2000kcal. Éstos valores son una buena referencia desde la que partir a la hora de realizar un estudio personalizado. Pero no deben servir como factor a seguir para todas las personas del mundo.

De nada me sirve si eres un hombre adulto que ingiere 2500kcal pero después te pasas 12 horas sentado. Si pasa ésto, se estará produciendo una descompensación entre lo que consumes y lo que gastas. Eso generará un excedente en un tu cuerpo que se irá acumulando. Cuando ésto ocurre, sufrirás un aumento de peso de manera no saludable. Por tanto, trata de ingerir un número de calorías que sea equivalente al que vayas a gastar ese día. Las dietas se planifican en función de la actividad diaria. Si te das cuenta, solo hay que aplicar el sentido común y de ese modo tendrás una alimentación sana y equilibrada.

Control de peso

Mantener un peso corporal constante puede ser una tarea complicada. Son muchos los factores que influyen en su variación: alimentación, situación personal, estabilidad emocional, actividad física,… Tener todos ellos controlados puede ser algo difícil si no se tiene una planificación de hábitos saludables. A medida que nos hacemos mayores, el metabolismo de nuestro cuerpo sufre una ralentización progresiva. Es inevitable detenerla, pero si se puede combatirla si se tiene un estilo de vida sana. Nos encontraremos con tres cuestiones importantes a la hora de controlar nuestro peso: delgadez extrema, peso ideal y obesidad.

Delgadez extrema

Los extremos nunca son buenos y menos si estamos hablando de nuestro peso corporal. Debemos mantener un peso ideal constante en la medida de lo posible. La delgadez extrema suele venir provocada por una falta alimenticia correcta, a veces provocada por enfermedades como la anorexia o la bulimia. Este tipo de enfermedades suele darse entre personas jóvenes entre 10 y 30 años de edad.

La anorexia consiste en verse siempre con sobrepeso, pese a estar cada vez más delgado. Por otro lado, las personas que sufren bulimia se hartan a comer todo lo que les apetece y después utilizan técnicas para vomitarlo. Para combatir este tipo de enfermedades, existen centros especializados. Gracias a la labor de los profesionales que trabajan en ellos, muchas de estas personas consiguen rehacer sus vidas. Es por ello que quiero resaltar la importancia de inculcar a las personas los hábitos saludables desde edades tempranas. Muchos de estos problemas se pueden combatir con la prevención.

Peso ideal

El peso ideal se determinará a través de un valor denominado IMC (Índice de Masa Muscular). Este valor se calcula utilizando la siguiente fórmula: IMC = Peso (kilos) / Estatura² (metros). En función del resultado obtenido, podremos saber si estamos en un peso ideal, si estamos por debajo o por encima del que sería nuestro peso perfecto. Vamos a ver un ejemplo: Tenemos a una persona que pesa 78kg y mide 1,87m.

Si aplicamos la fórmula del cálculo del IMC tendríamos lo siguiente:

IMC = 78kg / 1,87²m = 78kg / 3.4969m² = 22.30kg/m²

Posteriormente, acudimos a la tabla en la cuál tendremos que comparar el valor obtenido para saber que índice de masa muscular poseemos. En este caso, al tener un IMC de 22.30 kg/m² estaríamos en un peso normal.

  • Bajo peso = IMC inferior a 18,5 kg/m².
  • Peso normal = IMC entre 18,5 y 24,9 kg/m².
  • Sobrepeso = IMC entre 25 y 29,9 kg/m ².
  • Obesidad = IMC superior a 30 kg/m²

Obesidad

La obesidad viene como consecuencia de una serie de malos hábitos de vida. La dejadez o la falta de compromiso con uno mismo (entre otros factores), pueden derivar en este tipo de enfermedad. Las rutinas sedentarias de la sociedad actual, hacen que hoy en día sea uno de los principales problemas de salud. El avance de la tecnología y la falta de necesidad de movimiento para realizar tareas, contribuyen a que un mayor número de personas sufran esta enfermedad. Por eso es muy importante mantener una vida activa.

La alimentación para las personas que siempre tienen prisa es otro de los causantes del sobrepeso excesivo. Este tipo de alimentos precocinados, suelen llevar demasiados aditivos, conservantes y productos químicos. Como consecuencia, el alimento en sí queda desnaturalizado. Su ingesta de manera recurrente puede provocar graves problemas de salud. Debemos mentalizarnos de que este tipo de comida no es buena. Sé que alimentarse en base a estos productos es mucho más fácil y cómodo, pero mi recomendación es que empieces a cocinar recetas de comida saludable. Te llevará un poco más de tiempo, pero disfrutarás más de la comida y tu cuerpo te lo agradecerá en el largo plazo.

Tips para bajar de peso

Bajar de peso es una de las grandes obsesiones de la sociedad actual. Impuesto por los cánones de bellezas que dictaminan determinadas marcas, el peso ideal va de la mano del que te hace tener una figura estilizada. Tener un cuerpo con una musculatura definida es tendencia. ¿Se puede conseguir un cuerpo estilizado a cualquier precio? Sí. ¿Se debe probar cualquier método (sin importar las consecuencias) solo por el hecho de tener una figura bonita? NO. Es por eso que si quieres bajar de peso, debes hacerlo de una forma paulatina y saludable. No existen los milagros. Tienes que ir consiguiéndolo poco a poco sin poner en riesgo tu salud. Vamos a ver algunos tips saludables para bajar de peso:

  1. Planifica tu alimentación o déjate guiar por un experto si no tienes conocimientos en el tema. Utiliza en tus comidas alimentos saludables para bajar de peso.
  2. Rechaza cualquier tipo de método milagroso, por ejemplo: las pastillas para adelgazar. Puede que tengan efecto y que consigas bajar de peso, pero será a costa de tu salud. A largo plazo, el daño causado por las pastillas para adelgazar será peor que el sobrepeso.
  3. Realiza actividad física siguiendo un plan personalizado en función de tus características personales. mi recomendación es que te dejes guiar por un experto en la materia.
  4. Descansa el tiempo necesario en función de tu edad y tu ritmo de vida. El descanso es fundamental para la recuperación de tu organismo.
  5. Mantén un equilibrio mental para poder controlarte en momentos de ansiedad. De nada sirve seguir el plan a la perfección si te dejas llevar por uno de estos ataques e ingieres lo que no debes.

Si sigues estos pequeños tips, conseguirás bajar de peso. Tu rutina de hábitos saludables debe ser una interconexión de todas las partes que la forman. De ese modo, conseguirás los resultados que tanto deseas. Además ¡estarás más sano y fuerte que nunca!

Nutrición infantil

La nutrición en  los niños es un aspecto que hay que tener muy en cuenta. Coger buenos hábitos alimenticios desde la infancia es esencial para prevenir problemas y enfermedades futuras. Es posible que a cierta edad, los niños pequeños pasen una etapa en la cual la comida no les llama la atención e incluso la desprecian o les da asco. Como ellos aún no tienen la madurez suficiente para distinguir la buena comida de la mala, tenemos que ayudarles. Para ellos si está rico será bueno y sino les gusta será malo.

Por eso es importante la educación de los niños en los hábitos alimenticios saludables. Una vez que lo aprendan, lo asimilarán y actuarán en torno a ese pensamiento de saber que están comiendo algo que es bueno para su salud. Pero es como todo en la vida, si nadie te lo explica correctamente es muy difícil que seas consciente por ti mismo. Y mucho menos si hablamos de niños entre 0 y 12 años. Este tema en la Educación Primaria es esencial. Por tanto animo a todos los padres, madres y profesores a que adquieran formación en este ámbito y después de lo inculquen a sus hijos.

La hora de la comida tiene que ser algo divertido y que les llame la atención. En ese sentido, podemos echarle imaginación e idear platos y formas que atraigan la vista de los más pequeños. Esta combinación de información más buena presencia visual de los platos, conseguirá que los niños coman de manera saludable. Además, adquirirán el hábito saludable de una alimentación equilibrada y variada que les acompañará el resto de su vida y les dotará de una salud de hierro.

¿Qué es una dieta?

Una dieta es una serie de pautas que se deben seguir para tener una alimentación adecuada. Mucha gente considera una dieta como el medio por el cuál consiguen adelgazar o perder peso. Es cierto que existen dietas extremas que se utilizan para que adelgaces de manera brusca o rápida. No es lo más aconsejable, ya que aunque consigas tu objetivo de adelgazar probablemente dañes tu organismo en otro sentido. Alteraciones en el metabolismo, daños en algún órgano de tu cuerpo, caída del pelo,… pueden ser algunos de los trastornos que puedes sufrir si te encomiendas a dietas “milagrosas”.

Si decides seguir una dieta, ponte en manos de un experto. Él la planificará a medida en función de tus condiciones físicas y tus hábitos diarios. De ese modo, obtendrás los resultados que tú quieres de una forma saludable. Seguramente te lleve algo más de tiempo, pero darás pasos de plomo y lo harás de la mejor forma posible.

No puedes arriesgar tu salud solo por el hecho de querer perder peso o ganar masa muscular rápidamente.

Dietas saludables. La dieta mediterránea

Una dieta saludable es una planificación de tu alimentación para beneficio de tu salud. Como tal, tendrá sus cinco comidas diarias obligatorias. De esas cinco comidas no podrás saltarte ninguna. Comer menos no significa que vayas a adelgazar más rápido. Lo único que consigues así es ralentizar tu metabolismo y como consecuencia cada vez que comas te costará mucho más digerirlo y eliminar los deshechos. Por lo tanto, utiliza el sentido común y déjate guiar por los expertos en alimentación y planificación.

La dieta mediterránea es una de las dietas más saludables que se pueden realizar hoy en día. La gran calidad de todos los productos alimenticios que se obtienen en las cercanías del Mar Mediterráneo son una garantía de éxito en nuestra alimentación. El clima de esta zona junto con la abundancia de agua para cultivar las cosechas, permite que la tierra nos de unos productos de alimentación excepcionales. Es una dieta muy aconsejable para todo tipo de personas, en especial para los niños. El aceite de oliva, tanto en crudo como para freír en la sartén, es el alimento estrella de esta dieta. Su gran aporte de nutrientes y su bajo contenido en grasa lo hace ser el mejor del mundo en su categoría.

Gracias a la globalización, podemos comprar cualquiera de los productos de la dieta mediterránea (aceite de oliva, lechuga, tomates, naranjas, cereales,…) en cualquier lugar del mundo. Éstos productos, unidos a la carne y el pescado selecto de cada zona del mundo, harán una combinación perfecta para nuestra alimentación. La comida sana es aquella que es fresca y de calidad, a ser posible con la menor cantidad de productos añadidos para su conservación. Date una vuelta por el mercado de tu lugar de residencia y seguro que allí encontrarás los mejores productos para llevar una alimentación saludable.

Dietas no saludables

Las dietas no saludables vienen de la mano de las ganas de obtener resultados inmediatos o de no tener tiempo para dedicar a la planificación de la alimentación. Ambas situaciones nos ponen en un escenario que no es para nada beneficioso para nuestra salud.

Cuando se quieren obtener resultados muy rápidos en nuestro cuerpo se cometen verdaderas atrocidades. La dieta para perder barriga o la dieta para ganar músculo son ofrecidas a los consumidores desesperados por conseguir ese objetivos. Los milagros, tienen un precio. Se ingieren sustancias químicas (como pastillas, batidos de polvo,…) que aumentan la velocidad de los ritmos de nuestro organismo. Todo tipo de alteraciones de este estilos, van a derivar en daños en nuestro organismo en el medio/largo plazo. Por lo tanto, te recomiendo que descartes de tu vida estas soluciones.

La alimentación tiene un ritmo y una planificación. Si te lo saltas, estás perjudicando a tu salud.

En el caso de la falta de tiempo para la planificación de la alimentación lo que ocurre es lo siguiente. Se tiende a abusar del consumo de alimentos precocinados. También se acude como norma habitual a comer a establecimientos de comida rápida (los denominados “fast food“). Esta rutina alimenticia puede ser aceptable un día concreto por una urgencia o una necesidad. Pero nunca puede ser aceptada si se realiza de forma rutinaria día tras día.

Si no tienes tiempo (o crees que no lo tienes por una falta de organización en tu vida), ponte en manos de un experto que pueda ayudarte y aconsejarte en tu situación personalizada. Si no te queda más remedio que comer fuera de casa, intenta hacerlo en lugares que sirvan menús equilibrados y variados que te aporten los nutrientes que necesitas en tu día a día. ¡No dejes que tu ritmo acelerado de vida interfiera en tu alimentación! Ponle remedio, se puede.